Opinión

AMORES ¡Libertad!

Dr. Orlando Amores Terán/Quito

 

NO HAY ÉLITE, ES HAMPA POLÍTICA

El mundo anda mal, porque gobierna el siniestrismo en toda su gama, desde el más criminal, vinculado al terrorismo, al narcoterrorismo, al crimen organizado; hasta el más moderado, próximo a la socialdemocracia.

El siniestrismo aplica una fórmula desde la «revolución rusa» (1917), consiste en diluir la historia, invisibilizando gestas, actos, personajes, antecedentes en los que no han participado los siniestros; asesinar la reputación de líderes e instituciones que no adhieren a sus intereses; y lumpenizar la política, al permitir que la bazofia social acceda a niveles de poder y decisión.

En muchos sitios, no es la clase media ilustrada, ni la gente honrada del pueblo, la que está en el poder, es el hampa política, coludida con el hampa común.

Por ello urge crear élites, a partir de una profunda reeducación; puesto que los valores que se le asignan a la «élite»: libertad, civismo, honor, responsabilidad, patriotismo, honradez, justicia, no son los que han demostrado quienes ejercen mandato en nuestros países.

Los desvalores que exhiben sin rubor, muchos mandatarios, por lo general son: mentira, cinismo, mediocridad, irresponsabilidad, deshonestidad, impunidad, antipatriotismo; todo lo cual los describe como hampa política, no «élite».

De allí que Nietzsche, antes de la revolución siniestra, ya lo intuía al expresar: «Todo lo que el Estado tiene, lo ha robado».

Por eso no son capaces de ningún cambio trascendental, en beneficio de la Nación. Van a robar, actúan en base a sus intereses particulares, y siempre pensando en su inmediato provecho electoral, como lo hace todo crápula, fiel a sus oscuros pactos, y pervertidos propósitos.