Opinión

AMORES ¡Libertad!

Dr. Orlando Amores Terán/Quito

«Roles peligrosos que pueden destruir a las Fuerzas Armadas»

Es el título de un artículo que lo considero oportuno, escrito por el Dr. Rafael Martínez (Premio nacional de investigación en paz, seguridad y defensa, del Ministerio de Defensa de España); quien en resumen dice:

«Hay que evitar que el militar caiga en descrédito porque no cumple la misión y se le culpe de ser inútil cuando los submarinos se hunden, los helicópteros se caen, los carros de combate se oxidan, los cuarteles se deterioran. En los países en donde este escenario se ha vuelto cotidiano, el militar pierde la vocación, se adocena y su preocupación principal son los sueldos, y las pensiones de retiro.

Se debe vigilar que las Fuerzas Armadas no terminen desempeñando alguno de los roles que refuerza la convicción de su innecesaridad.

No en vano, el militar mantendrá unas funciones defensivas fieles a su rol original pero cada vez más obsoletas.

Le serán encargadas funciones en las que desempeñe una aparente actividad de seguridad que en realidad no será tal.

Desarrollará cometidos para los que no está preparado y que más pronto o más tarde serán descubiertos por el enemigo.

Cumplirá todo lo dignamente que sea capaz con tareas que son responsabilidad de otros cuerpos administrativos y para los que no está ni equipado ni entrenado; pero que al Estado le resulta mucho más cómodo encargárselas. Como medida extraordinaria, es comprensible; cuando se mantiene en el tiempo, es un dislate. Es el principio de su fin.

Las Fuerzas Armadas y los Cuerpos Policiales, son administraciones, no son instituciones políticas con poder. En tanto administraciones, se diferencian de otras, porque van armados y el ejercicio de la violencia es parte de su naturaleza.

Se les asigna funciones específicas que las cumple mediante acciones concretas.

El sistema político mundial está en transformación desde la caída del muro de Berlín en 1989. Hoy las nuevas amenazas son el terrorismo, los ciberataques, la desinformación, el crimen organizado. (En Hispanoamérica el narcoterrorismo)

Actualmente, la seguridad nacional comporta multilateralismo, interoperabilidad, resiliencia, pro-acción, aproximación integral, potenciadores de riesgo, diplomacia.

En consecuencia, hay que redefinir sus funciones, redimensionar su volumen, reconvertir una parte de sus efectivos.»