Opinión

AMORES ¡Libertad!

Dr. Orlando Amores Terán/Quito

 

 

O NADA LES CALZA, O TODO APLAUDEN.

 

Ni lo uno, ni lo otro debe ser terminante. Hay que reflexionar.

Jamás sigo personas, apoyo propuestas.

No soy afecto a ningún mandatario.

Apoyé a Noboa, porque consideré que se apartaba de la candidata del narcoterrorismo internacional, autodenominado socialismo del s.XXI.

El desenlace nos permitirá observar el nivel de los acuerdos, del show y de la irresponsabilidad.

Porque no hay que olvidar que EE. UU., con todo su poder, no irrumpió la Nunciatura Apostólica de la Santa Sede, donde se refugiaba Noriega, uno de los jefes de la triangulación del narcoterrorismo transnacional: Medellín (Escobar) – Panamá (Noriega) – Cuba (Castro), que era un delincuente de mayor peso y peligro, que el insignificante glas.

Lo que el Ecuador requiere no es show, sino que se le corte la cabeza a la serpiente institucional narcoterrorista.

Que se desarme el narcoestado, utilizando las preguntas del Dictamen 7-19-RC-19, para eliminar las funciones, instituciones y regiones creadas por el socialismo del s.XXI.

Que se declare guerra interna contra el narcoterrorismo, respetando el derecho internacional humanitario, NO los derechos humanos.

Que se permita el porte de armas para enfrentar a asesinos, extorsionadores, secuestradores, ladrones, como en la década de los 80, 90, cuando fuimos una «isla de paz».

Que se recapture a los cabecillas del narcoterrorismo, fugados.

Que se exija la captura de los jefes de bandas y de sus aliados del hampa política nacional.

Que se reeduque a todo el servicio público en valores morales, cívicos, patrióticos, históricos, culturales, religiosos, éticos y en contrainsurgencia, hasta que entiendan que tienen la obligación de identificar, denunciar y destruir todo lo que insurja los principios de respeto a Dios, a la vida, a la familia, a la propiedad y el amor a la Patria, a fin de reparar la destrucción cerebral que practicaron en nuestro pueblo, durante la década infame 2007-17, mediante adoctrinamiento del socialismo del s.XXI.

Que se reestructure el país, sus instituciones democráticas.

Que se eliminen ministerios.

Que se supriman impuestos.

Que se desregularice en materia económica y laboral para estimular el ahorro, la inversión y el empleo.

Que se eliminen subsidios a grandes empresas.

Que se reajusten los contratos petroleros, mineros y de telefonía, anteponiendo los intereses de la Nación a los intereses de los concesionarios e intermediarios.

Que se evite la evasión tributaria.

Que se vuelva a la dolarización de mercado que nos permitió tener superávit del 2000 al 2008.

Que se elimine el lenguaje inclusivo, la ideología de género y demás aberraciones.

Ésa es la ruta que requerimos, para salir del pantanal donde estamos patinando, camino a la cubanización.

Así hicieron que funcione nuestra percepción, durante 10 años de lavado cerebral por medio de sabatinas: si los narcoterroristas dicen no; nosotros debemos decir sí. Rechazamos el análisis, descalificamos lo que no reacciona de ese modo.

Todo lo cual beneficia al narcoterrorismo, porque manipula nuestra percepción y vuelve predecible nuestra respuesta.

Después de 16 años de estupidización generalizada a través de propaganda triunfalista, engañosa, se ha vuelto más difícil encontrar mentalidades independientes, cultas, no adocenadas, no serviles al poder de turno, valientes.

Les es más fácil aplaudir, que reflexionar con dignidad.