Opinión

AMORES ¡Libertad!

Dr. Orlando Amores Terán/Quito

 

¿INGENUIDAD O PEONAZGO?

 

No hay ningún político que proponga la restauración del país, destruyendo la causa de nuestros problemas. Todos pretenden solucionar los efectos: inseguridad, corrupción, fraude electoral, injusticia, impunidad. Nadie identifica que la causa es la estructura jurídica narco-Estatal instaurada por el narcoterrorismo internacional en Montecristi. Nadie asume que es inherente al narcoterrorismo internacional, autodenominado socialismo del s.XXI, la dilución de la historia, el asesinato de la reputación, la lumpenización de la política. Por eso tuvimos un hijo de narcotraficante, como presidente, un hijo de violador, como vicepresidente y una caterva de hampones, como secretarios de Estado, todos prontuariados, sentenciados o prófugos.

Esa estructura jurídica narco-Estatal hay que cambiar, mediante las preguntas aprobadas por la Corte Constitucional en Dictamen 7-19-RC-19, no a través de una Consulta de maquillaje, diseñada para que el narcoestado siga intacto.

En consecuencia, la próxima Consulta no define nada, es un engañabobos, peor que la Consulta inservible de Lasso. Está diseñada para que no se desarme el narcoestado vigente.

En Ecuador, todas las funciones e instituciones están cooptadas por el narcoterrorismo, desde que accedió al poder en 2007.

Tanto este aserto es verdad, que el hampa política ofreció entregar «medio Quito», al hampa común. Ante esta execrable evidencia, lo primero que un mandatario patriota, responsable, haría, es desarmar el andamiaje jurídico narco-Estatal provocador de todos nuestros males.

De ahí que votar sí, por preguntas que no afectan la estructura del narcoestado, es afianzar el narcoterrorismo en Ecuador.

Pretender corregir los problemas generados por el narcoestado, manteniendo incólume su estructura jurídica provocadora de inseguridad, corrupción generalizada, fraude electoral, injusticia e impunidad, es incurrir en una gran contradicción. Como considerar que es posible, lograr que un esqueleto se vuelva obeso o que una prostituta se mantenga virgen.

Los que no comprenden la actual situación son ingenuos, o son tontos, o son peones del narcoterrorismo internacional.

No hay otra explicación.