Opinión

AMORES ¡Libertad!

Dr. Orlando Amores Terán/Quito

 

LA INCUBACIÓN DEL CRIMEN

 

En el 2008 desde la instauración del narcoestado, en la «Constituyente» de Montecristi, la penetración al país, de grupos hostiles, vinculados al narcoterrorismo internacional, autodenominado socialismo del s.XXI se facilita, porque se sometió al país a legislación diseñada para favorecer el delito y proteger criminales. Desmantelaron el Servicio Secreto del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas.

Abrieron las fronteras al hampa y al terrorismo.

Permitieron ingresar a Ecuador, sin visa, sin pasado judicial.

Establecieron el sufragio de extranjeros, la ciudadanía universal.

En el 2009 retiraron la Base de Manta. Eliminaron la UIES. Suprimieron el GAO.

Desarticularon operaciones contra el narcotráfico y la subversión.

Se creó la Secretaría Nacional de Inteligencia SENAIN, organismo de seguridad política para perseguir a la disidencia.

En el 2010 desarmaron los sistemas de Inteligencia del Ejército, de la Armada, de la Fuerza Aérea y de la Policía Nacional.

En el 2011 desfinanciaron al IESS, ISSFA, ISSPOL.

En el 2012 impusieron a través del Código Orgánico Integral Penal, el garantismo, para proteger al hampa común y política. Prohibieron el porte de armas a la población civil, dejándola inerme, a merced de asesinos, violadores, ladrones, secuestradores, extorsionadores.

La estrecha vinculación del narcoterrorismo con el hampa política se devela con los acontecimientos terroristas de octubre 2019, cuyos actores generaron terror por medio de saqueo, vandalismo, incendiaron instalaciones públicas, para destruir documentación que incriminaba al hampa política; no obstante, fueron amnistiados por asambleístas siniestros, antipatria.

Es evidente que el territorio ecuatoriano está sometido a actos de violencia indiscriminada, que han cobrado la vida de más de 6.611 personas asesinadas, sin contar las masacres en las cárceles.

La actividad terrorista ha expuesto al pueblo ecuatoriano al vandalismo, que volvió a manifestarse en junio 2022, al asesinato, a la extorsión, al secuestro, a la sustracción de sus bienes, al impedimento de transitar libremente, de negociar, a través de actos que generan terror, provocados por organizaciones armadas, vinculadas al narcoterrorismo internacional.

Todo esto se incubó durante la década infame 2007-17. Ahora asistimos a la eclosión de criminalidad, fraude, corrupción generalizada, injusticia e impunidad.