Opinión

AMORES ¡Libertad!

Dr. Orlando Amores Terán/Quito

 

LA MENTIRA MUEVE AL MUNDO

 

La primera de las fuerzas que mueven el mundo es la mentira; y creo que la segunda y la tercera también.

Revisemos algunos hechos:

Inglaterra y Francia temían el poder que tenía el Imperio español, por eso auspiciaron, financiaron y armaron las guerras de secesión en los virreinatos españoles.

Bien entendida la historia, no existe independencia de España, sino secesión, porque los españoles nacidos a lo largo de tres siglos en América (criollos), nos separamos de la Nación española de la cual éramos parte, tanto de su pueblo, como de su administración territorial.

Nadie nos informó que la guerra de secesión en América significó la pérdida de derechos y privilegios que el Imperio español reconoció a los indígenas americanos, a quienes los criollos les desconocieron sus títulos, mandos, prerrogativas, les sustrajeron sus tierras comunales, les obligaron a pagar tributos.

Más tarde, Inglaterra, Francia y Rusia recelaron del poder, riqueza y desarrollo de Alemania, que fue la razón que provocó la primera guerra mundial; sin embargo, nos dicen que fue causada por el militarismo prusiano.

El líder con ingenio militar, que llevó al triunfo a la revolución rusa, fue Trotsky; no obstante, le hacen aparecer como tal, al criminal Lenin.

Los bolcheviques fueron agentes alemanes infiltrados, para generar sabotaje, caos, a fin de mantener a las fuerzas rusas ocupadas en su frente interno y de ese modo posibilitar que Alemania movilice sus tropas del frente oriental, para atacar Francia; sin embargo, a los bolcheviques les otorgan los méritos de la revolución, que fue idea del alto mando alemán y la realizó Kerensky.

De igual modo, resaltan la figura de Mao, un asesino, torpe y nefasto administrador, en lugar de destacar a Deng Xiaoping que provocó la expansión mundial de China, promoviendo la inversión extranjera, la privatización de empresas estatales, la creación de zonas económicas especiales.

Como podemos constatar, la historia está llena de mentiras, como las que escuchamos en el Ecuador preelectoral.