Opinión

 AMORES ¡Libertad!

Orlando Amores Terán/Guayaquil.

 

LAS PREGUNTAS SI NO DESARMAN EL NARCOESTADO, NO SIRVEN

 

El especialista en seguridad, señor Raúl Hidalgo Zambrano, con relación a las preguntas, en resumen, dice: «Una política pública contribuye a la seguridad, pero no debe ser redundante, desligada, confusa, reservada o con objetivos utópicos.

No se consulta lo principal: ¿cuál es el cambio en la Constitución de la misión y roles de las FF. AA.?».

Considero que la única pregunta susceptible de Consulta es la referida a la implementación de casinos.

No obstante, está fuera de lugar, porque lo que debemos exigir, en la actual circunstancia, es la destrucción de la causa de nuestros problemas que son las funciones, instituciones y regiones creadas por el narcoterrorismo internacional mediante «Constituyente».

La pregunta respecto de los casinos, emula la gestión realizada por Meyer Lansky, quien fue el mentalizador del óptimo modo de lavar dinero para la «Cosa Nostra», a través de la construcción de casinos y hoteles, en Cuba, con autorización de Batista.

Desde todo punto de análisis, esta Consulta es peor que la de Lasso.

No es cuestión de considerar a las preguntas de una Consulta como: «algo es algo», «peor es nada», «algo cambia».

Por la situación del país, o desarman el narcoestado o no sirven, porque aún cuando fuesen eficaces, que no lo son, mantienen incólume el narcoestado. Ello solo beneficia al narcoterrorismo internacional, a sus aliados, peones y lacayos.