Opinión

AMORES ¡Libertad!

Dr. Orlando Amores Terán/Guayaquil

 

POCOS SON LOS QUE APRENDEN DE LOS ERRORES ( 2 )

No obstante conocer el antecedente histórico, un siglo después, en 1941 Hitler invadió Rusia y se produjeron similares situaciones a las de 1812: las lluvias convirtieron los caminos en mares de lodo, atascando los vehículos, las temperaturas bajaron a niveles de hasta -40°, congelando a los soldados alemanes y su equipo.
La URSS trasladó sus fábricas de armamento detrás de los montes Urales, al este, poniéndolas a salvo para seguir produciendo cientos de tanques y aviones.
Los comunistas contaban con una población mucho mayor lo que les permitió reemplazar sus bajas de soldados y de obreros con rapidez.
Hitler y el alto mando subestimaron la capacidad industrial de la URSS, la ayuda económica que recibieron de los aliados y el desprecio que sentían los comunistas, por la vida de sus conciudadanos, a tal punto que enviaban al frente a niños, mujeres y ancianos, para que los soldados alemanes gasten su munición.
Al igual que en 1812, las líneas de suministro alemanas eran demasiado largas y vulnerables a los ataques de guerrilleros. El ejército alemán se quedó sin combustible, sin municiones y sin alimentos.
La Batalla de Stalingrado (1942-1943), fue una catastrófica derrota que le obligó a retirarse, tal como le sucedió a Napoleón un siglo antes.
En Ecuador se aproximan elecciones, y pese a padecer todos los días de los efectos perversos y nocivos, cuya causa es la estructura jurídica narcoestatal instaurada durante la década infame 2007-17 por el narcoterrorismo internacional, autodenominado socialismo del siglo XXI, muchas personas, por la decepción que les provoca el actual régimen, que no ha logrado satisfacer sus expectativas, son proclives a hacer campaña y votar por clubes electorales vinculados al siniestrismo, al narcoterrorismo internacional.
No aprendemos que fue el mayor error haber permitido el acceso al poder, a la organización criminal autodenominada socialismo del siglo XXI que es la causante del estado de inseguridad física, inseguridad jurídica, corrupción generalizada, fraude electoral, abuso de bienes nacionales, injusticia e impunidad que padecemos no solo en Ecuador sino a lo largo y ancho de Hispanoamérica, en los países donde se hicieron del poder, a tal punto que sus cabeza de fila están presos, enjuiciados o prófugos.
Es preferible no votar ni nulo, que volver a propiciar nuestra destrucción, por castigar la ineptitud de un régimen que ha mantenido intocado el sistema narcoestatal, vigente desde 2008. Jamás debemos votar por el narcoterrorismo internacional y sus organizaciones vinculadas al socialismo del siglo XXI.