AMORES ¡Libertad!
Dr. Orlando Amores Terán/Quito
EN DEUDA CON LA PATRIA
Quienes nos hemos opuesto al narcoterrorismo internacional, autodenominado socialismo del siglo XXI, representamos la reacción restauradora, libertaria, de la Nación, porque además pasamos largo del medio siglo de edad; por tanto, tenemos experiencia, puesto que hemos vivido el régimen de la partidocracia (79 al 2006), durante el cual se fue organizando de modo incipiente pero perfectible, la democracia liberal, republicana, unitaria; como también hemos constatado la irrupción del régimen narcoterrorista, impuesto por el autodenominado socialismo del siglo XXI, que sigue vigente, pese ha haber transcurrido nueve años desde que concluyó la década infame 2007-17.
Por ello exigimos que se racionalice el gasto público, que se estimule la producción agropecuaria, que se eliminen regulaciones tributarias y laborales que ahuyentan la inversión, que se garantice la propiedad lícita, que se persiga, sancione, prive de libertad e incaute los bienes del hampa política que se ha enriquecido ilícitamente durante estos últimos veinte años.
Hay que impedir el retorno al poder, de los vinculados a la organización criminal autodenominada socialismo del siglo XXI. Debemos salir del sistema de inseguridad física y jurídica que se instauró durante la década infame, para atracar los bienes de la Nación, a través del crecimiento irracional de la burocracia estatal, para sembrar votos por medio de estómagos agradecidos; de la multiplicación de impuestos, para otorgar subsidios y bonos a quienes no se esfuerzan por salir de la pobreza; y del antipatriótico endeudamiento público, para cubrir tales erogaciones y otros gastos suntuarios que asume el hampa política que se acostumbró a vivir del erario nacional que lo obtiene de la sustracción de nuestros ahorros, a través de tributos que pagamos por la casa, el auto, la ropa, la comida, la diversión, la movilización, el estacionamiento e inclusive por nuestra muerte, para que el hampa política despilfarre en edificios, oficinas, muebles, vehículos suntuarios, que albergan sus ineptos y pestíferos cuerpos.
