Tecnociencia

Amor romántico en la adolescencia: así influye en el fracaso escolar

Muchos adolescentes consideran que tener pareja afecta negativamente a sus vidas y, en el caso de las chicas, se relaciona especialmente con el fracaso escolar. La denominada cultura del romance ejerce una poderosa influencia.

Los mitos en torno al amor romántico llevan a relaciones de pareja basadas en expectativas irreales, a obsesionarse con ideas preconcebidas y prejuicios, a la frustración, en algunos casos a la violencia de género y, también, a una mayor tasa de fracaso escolar entre los adolescentes. Este impacto en el rendimiento académico es superior en las chicas.

¿A qué se debe esta influencia superior en el sexo femenino? Probablemente no hay una única causa, pero la denominada cultura del romance puede aportar muchas pistas. El concepto de amor romántico ha evolucionado desde la Edad Media y también difiere en gran medida de cómo se vivía en el siglo XIX, que supuso uno de sus momentos más álgidos. Sin embargo, algunos rasgos han permanecido inalterados; en concreto, la consideración de la pareja como el elemento central en la vida de una persona y, muy especialmente, en las mujeres porque la relación amorosa se establece de forma desigual. El vínculo de dependencia es de ellas hacia ellos.

Mitos del amor romántico

Estos son algunos de los mitos del amor romántico que contribuyen a establecer relaciones de pareja tóxicas, poco maduras y desiguales:

La media naranja

Este mito se fundamenta en la creencia de que solo hay una persona idónea para cada uno. No somos nadie sin el otro y juntos formamos un todo indisoluble. Promueve las relaciones de dependencia.

Los celos son una prueba de amor

Es frecuente asumir como positivos los celos porque se interpretan como una prueba de amor: ante el temor de perder a la persona amada, los sentimientos se disparan. Lo cierto es que, en el fondo, no son más que una forma de control que justifica intromisiones en la intimidad y la privacidad de diversa índole, como espiar el móvil de la pareja.

El amor todo lo puede

La convicción de que el amor es omnipotente lleva a confiar en que tanto las actitudes tóxicas como la violencia de género pueden encauzarse gracias al poder sanador del amor o la lucha por el amor.

El amor es para siempre

Con frecuencia se piensa que el amor, si es verdadero, debe durar, si es posible, toda la vida. Lleva a que las rupturas amorosas sean mucho más traumáticas y se interpreten como un fracaso personal.

Efectos de tener pareja en el rendimiento académico

Un estudio de la Universidad de Granada (UGR) corrobora que tener pareja influye mucho más en los estudios de las chicas que en los de los chicos. Según se refleja en este trabajo, los chicos que consideran que tener pareja impacta negativamente en sus vidas sostienen argumentos tales como “llegar tarde por ella a causa de los enfados”, que ellas les han “querido influenciar mal” o “distraerse debido a las peleas con ellas”. Por el contrario, las chicas alegan “desorden mental” o “dejar de estudiar por apatía hasta llegar al absentismo por necesidad de ver a su novio todos los días”.

Según explica a CuídatePlus Mar Venegas, vicerrectora de Igualdad, Inclusión y Compromiso social de la UGR y coordinadora del proyecto de investigación junto a José Luis Paniza, del Departamento de Sociología, se trata de un estudio cualitativo en el que se evaluaron aspectos como la influencia del amor, la pareja, la salud, la sexualidad, la pornografía, la amistad, las redes sociales y los referentes culturales en las trayectorias escolares.

El impacto de las redes sociales ocupa un lugar destacado en esta investigación internacional, denominada La caja negra del fracaso escolar. Análisis de las trayectorias de éxito/fracaso escolar en secundaria obligatoria desde la perspectiva de las relaciones afectivosexuales adolescentes en la actual sociedad andaluza digital. El testimonio de una de las participantes, de 13 años, sobre la influencia de WhatsApp y otras redes en su relación de pareja es muy revelador: “Me controlaba absolutamente todo. Dónde vas, qué haces, mándame una foto de con quién estás, tus conversaciones de WhatsApp, tus conversaciones de Instagram, dame tu contraseña. (…) Duramos nueve meses. (…) Bueno, aún así, yo estaba, yo qué sé, yo estaba bien. (…) Mi madre ha sido la que me ha salvado, la verdad, de eso. Si no, todavía seguiría diciéndome que me va a pegar”.

“Las redes sociales desempeñan un papel fundamental como dispositivo de control”, resalta Venegas. Y ese dominio se normaliza al asumir “la idea de que quien bien te quiere te hará llorar”.

Prevención a través de la educación

¿Qué hacer para evitar que las relaciones de pareja incidan en el fracaso escolar? Venegas lo tiene claro: “Apostar por que las chicas se comprometan más con sus estudios”. Es decir, “dar prioridad a los estudios para que la pareja, las redes sociales y otras obsesiones ocupen un segundo plano o un plano muy marginal”. La investigadora aclara que “el objetivo no es que no tengan pareja, porque ese no es el problema”. La meta es “que no se olviden de sí mismas, tengan una idea clara de lo que quieren hacer, cómo se sienten, se cuiden…”. En definitiva, que el centro de su vida “lo ocupen sus proyectos personales y no estar con una persona y supeditarse a ella”.

Respecto a los medios para conseguir este cambio de prioridades, la socióloga considera que es preciso “educar a las personas para aprender a relacionarse y hacerlo en igualdad”, algo que, contrariamente a lo que muchas veces se piensa, no se aprende simplemente “de manera natural a través del ensayo y error”, sino mediante “un compromiso social con el modelo de sociedad que queremos y qué forma de relacionarnos pretendemos potenciar”.

Todos estos objetivos se trabajan, concluye Venegas, “desde las familias, la escuela y el resto de entidades dedicadas a la infancia y la adolescencia”.

Fuente:  CUIDATE PLÙS