Opinión

Amor radical, tensiA?n peronista y PeA�a en el ring del Senado

Ignacio Zuleta

Periodista y consultor polA�tico. Editor responsable deA�www.zuletasintecho.com

Bajo la tormenta, los macristas se abrazan a los radicales

La presiA?n oficial sobre la oferta explicativa de sus voceros hace cantar al tero lejos del nido. Esto obliga a una revisiA?n de las propuestas de comprensiA?n convencionales.

Olivos no estA? enojado con los radicales, ni aun por los modos A?speros de Alfredo Cornejo, que mandA? un esquema de reacomodamiento de tarifas directamente a Mauricio Macri, sin pasar por el peaje de Juan JosA� Aranguren (una seA�al que perciben solo los entendidos en la polA�tica gourmet).

Se notA? ese A?nimo tambiA�n en las dos apariciones de funcionarios top del Gobierno con diversas tribus radicales, con Cornejo omnipresente.

La inauguraciA?n de la estatua de RaA?l AlfonsA�n, en La Plata, mostrA? a MarA�a Eugenia Vidal como dueA�a del escenario, llamando a seguir ideas y no a personas, “como decA�a Don RaA?l”.

Al dA�a siguiente, en la cumbre juvenil de Cambiemos en Quilmes, Mario Quintana -el ojo mA?s grande de Macri- aplaudiA? la presentaciA?n de JesA?s RodrA�guez en la mesa que compartieron con Fernando SA?nchez.

RodrA�guez, que ya no da abasto con la atenciA?n de tantas ventanillas, expuso sobre la importancia de las instituciones por sobre los recursos naturales en el crecimiento de las naciones.

Ponderar las ideas por sobre las personas, y a las instituciones por sobre los commodities, es toda una novedad dialA�ctica para el PRO, un movimiento caudillista sin savia partidaria.

Que admita los argumentos del radicalismo, que es lo mA?s parecido que hay a un partido polA�tico en la Argentina, es muy lejano de una pelea.

Hay pruebas mA?s discretas de ese romance en los mensajes que se cruzan, en la clandestinidad del WhatsApp, los protagonistas de la coaliciA?n, en los que se saludan con frases como “Pese a las diferencias, estuviste muy bien” o “Me pegA?s, pero con inteligencia”. Puro amor.

La crisis de pareja es con el peronismo blanco

Donde hay crisis de pareja es entre Cambiemos y el peronismo blanco. La muestra mA?s evidente es que por primera vez el cristinismo y la izquierda arrastraron a los otros peronismos, como ocurriA? en el intento de sesiA?n especial sobre tarifas.

Lo mA?s cercano habA�a sido algA?n abrazo en el recinto, cuando coincidieron en el debate de la reforma de Ganancias en 2016 -que le costA? un cataclismo de imagen a Sergio Massa-, o la discusiA?n de la reforma previsional el aA�o pasado. Ahora fueron todos detrA?s de la queja por el aumento de tarifas.

TambiA�n hay un aporte de las encuestas, que repasan el humor popular. Si el Gobierno o Macri bajan un punto, se acercan entre sA�, de forma proporcional, los peronismos.

Ahora se viene la cita del jueves de los “federales” en CA?rdoba y el local Juan Schiaretti ha prometido bautizar con su presencia a esta aglomeraciA?n de voluntades.

No estA? confirmado que aparezca JosA� Manuel de la Sota, a quien se le atribuye un compromiso en el exterior (A?EspaA�a?).

Federales se quejan del ala antipolA�tica

El bastonero del encuentro es Miguel Pichetto, quien viene con un plomo en el ala al perder su bloque la minorA�a con la que empataba con Cambiemos en el Senado.

DebiA? soportar tambiA�n la picardA�a de que Cristina de Kirchner lograse una preferencia para que le traten, siendo tercera minorA�a, su proyecto para congelar directamente las tarifas.

Pichetto apurA? una presentaciA?n simbA?lica en su CA?mara de otro proyecto, que habA�an preparado Diego Bossio y Marco Lavagna para presentar en Diputados, en la sesiA?n que no ocurriA?.

Ese A?nimo de Pichetto explica otra seA�al: la virulencia crA�tica del discurso de cierre del tratamiento del proyecto de ley de Defensa de la Competencia. AcumulA? crA�ticas al Gobierno como no se le habA�an escuchado antes.

El senador rionegrino entiende que, desde la sanciA?n de la reforma previsional, que golpeA? el prestigio del Gobierno, se endureciA? el ala antipolA�tica del oficialismo, que avanza contra la justicia y el Congreso.

El punto de arranque fue la andanada de crA�ticas por el canje de pasajes entre los legisladores.

“EstA?n alimentando un Lava Jato que se los puede llevar puestos”, diagnostica Pichetto cuando habla en confianza.

La idea de los federales de las dos cA?maras es insistir en el proyecto de baja de impuestos a las tarifas, como manera de aliviar esa carga.

“El 40% de las tarifas son impuestos”, alerta Pichetto. Creen que el objetivo de mantener esos gravA?menes sobre los servicios sirve al aumento de la recaudaciA?n.

PeA�a al ring ante los senadores

Esta semana tiene turno Marcos PeA�a en el Senado, que se va a convertir de nuevo en el escenario de un show para la TV.

La oposiciA?n va a tratar de exponer al jefe de Gabinete ante el humor colectivo.

HabrA? dos turnos. Uno, para que la CA?mara trate tres proyectos de fondo postergados: subrogancias de jueces, el CA?digo Procesal Penal con la anulaciA?n de la potestad de los fiscales federales sobre los provinciales -que preveA�a la idea original- y el sistema de escuchas, para que la Corte Suprema retenga el esquema de pinchaduras de los telA�fonos, que para algunos tiene mA?s importancia que la salud pA?blica o la educaciA?n.

MA?s tarde es el turno del show PeA�a, que fue estrella en el acto alfonsinista del viernes en La Plata. AllA� le tocA? a Ricardo, hijo, un lugar incA?modo bajo la lluvia, lejos del techito que protegA�a a los funcionarios.

Sobre techos, hubo quejas de la militancia por la decisiA?n del presidente del partido en la Provincia, Daniel Salvador, vicegobernador de Vidal, de deshacerse de la sede de la UCR en la Capital Federal (en la avenida Paseo ColA?n).

Es para trasladarla a La Plata, donde le han alquilado un edificio al arzobispado. Hay radicales laicistas que no pueden creer que tengan de socios a un partido conservador como el PRO y que su sede sea propiedad de la Iglesia.

Crujen los huesos de Yrigoyen, un laico y pecador, a quien enterraron con el sayal de los padres dominicos.

La pelea que frustrA? un almuerzo con Macri

Es difA�cil que esta semana los justicialistas de Kosiner-Bossio y los massistas se dejen arrastrar de nuevo a dar el nA?mero para otra sesiA?n especial sobre tarifas.

SerA�a exagerar los gestos de unificaciA?n, que pueden resentir la asistencia a la cumbre de CA?rdoba.

Pero los puentes estA?n mA?s rotos que nunca con el oficialismo. El martes anterior a la sesiA?n, los diputados del grupo en el que actA?an los renovadores de Massa y los justicialistas de Kosiner-Bossio cenaron hasta altas horas en una guarida de alta gama de la zona de CancillerA�a -Juncal y Basavilbaso, ponele.

AllA� se organizaron para su bautismo de fuego despuA�s de la sesiA?n en GualeguaychA?, y de que el cristinismo perdiera la llave del partido por intercesiA?n de la jueza MarA�a Servini.

Este bautismo de fuego les venA�a al dedillo para mostrar distancia con el Gobierno, despuA�s del entuerto que fue la detenciA?n fugaz de Eduardo Fellner, que juntA? en su defensa a una decena de gobernadores peronistas.

Aquella detenciA?n, que la oposiciA?n cree que promoviA? el Gobierno -sin pruebas, como tampoco las tiene para acusarlo de manejar a Barrionuevo en el PJ- frustrA? encuentros de luna de miel.

Por ejemplo, hizo caer un almuerzo que organizaba Marcos PeA�a con los jefes de bloque de ese sector, que se habrA�a hecho el jueves pasado, nada menos que con Macri.

De ese acercamiento pasaron a alimentar el intento de quA?rum con todos los peronismos y la izquierda, que puede no repetirse esta semana.

DigestiA?n lenta para la intervenciA?n al PJ

En esa cena tardA�a estuvo Graciela CamaA�o, a quien los presentes sometieron a preguntas sobre el rol de su marido en el PJ: “No confundan las cuestiones conyugales con las posiciones polA�ticas”.

Su hermetismo no impidiA? que los tertulianos saliesen con alguna idea clara sobre este asunto:

1) Barrionuevo tomarA? medidas en el PJ que la Justicia, en el futuro, tendrA? que dar por vA?lidas, aunque revise el fallo Servini. Por ejemplo, la intervenciA?n del distrito bonaerense del PJ, que es donde manda Fernando Espinoza, elegido diputado por fuera del partido junto a Cristina y Daniel Scioli.

2) Avanza el acercamiento a los gobernadores. Uno de ellos es Carlos Verna (La Pampa), otro Juan Manuel Urtubey (Salta) que estuvo ya reunido con CamaA�o, hoy -en tA�rminos futboleros- el enganche entre los peronismos no cristinistas.

3) El programa Barrionuevo incluye un empalme con la unidad del sindicalismo, a travA�s del regreso de Hugo Moyano a las peleas grandes y a la captura de las 62 Organizaciones, que han estado cerca del macrismo mediante el fallecido Momo Venegas.

4) Se registran seA�ales del juzgado Servini para blindar la intervenciA?n ante las apelaciones. Ofrecen que se convierta en una a�?veedurA�aa�?, con menos facultades para Barrionuevo.

DespuA�s de todo estas realidades caen bajo un axioma: la ley no arregla lo que no arregla la polA�tica. Intervenir un partido no decide la suerte en las urnas.

En febrero de 2015 la autoridad electoral de la provincia de Buenos Aires cancelA? la personerA�a del PRO por no haber participado en dos elecciones seguidas. En diciembre de ese aA�o el PRO ganA? la gobernaciA?n y sepultA? 28 aA�os de administraciones del peronismo.

El aA�o pasado la candidatura de Cristina de Kirchner, con el sello de Unidad Ciudadana, pulverizA? al PJ oficial, cuyo presidente, Fernando Espinoza, fue elegido diputado por fuera del PJ.

La divisiA?n del peronismo no es consecuencia de la situaciA?n del partido, sino al revA�s.

El ala peronoide de Cambiemos factura errores

La distancia con este peronismo abre expectativas dentro de Cambiemos.

El sector peronoide de la alianza, que animan Emilio MonzA? y NicolA?s Massot, extienden facturas a la mesa de Olivos, por haber ignorado sus intentos de enlazar algA?n entendimiento con el peronismo blanco.

La apertura hacia ese sector, mA?s allA? de los compromisos de coyuntura en el tratamiento de leyes, fue interceptada por la mesa chica del PRO, que sA?lo admitiA? aquellos que administra MarA�a Eugenia Vidal en Buenos Aires.

Ahora, bajo la lluvia, argumentan que habA�a otro camino posible y que Olivos lo boicoteA?.

Estas facturas se justifican con un abordaje racional de la crisis, que toca a todos los actores: el plan de actualizaciA?n de tarifas en forma gradual se hizo en la Casa de Gobierno, con un cA?lculo de baja de la inflaciA?n que no se cumpliA?.

a�?Ese programa de Aranguren a��dice el sector peronoide de Cambiemosa�� tendrA�a otro impacto en el bolsillo si no estuviA�ramos 8 puntos abajo de lo que se calculA? en 2015. O sea que tarifas es inflaciA?n, y para enfrentar eso hacA�a falta polA�tica de alianzas, incluyendo al peronismo blanco. Ahora estA?n enfrente, y vienen por nosotros.a�?

Aliados porteA�os le sacan punta al nuevo formato

Navegando sin luces y fuera del radar, el oficialismo porteA�o acude a los mismos personajes que la Casa de Gobierno, pero para resguardar su futuro.

El mismo JesA?s RodrA�guez que coordinA? el plan de tarifas que Cornejo le llevA? a Macri, y que el sA?bado dio clase de polA�tica de Alianza a PeA�a y Quintana en Quilmes, apareciA? el lunes en Uspallata, que es como identifican en el PRO la Casa de Gobierno de la Ciudad, junto a Facundo SuA?rez Lastra y al legislador radical Guillermo “Cuca” SuA?rez.

Lo esperaba para un almuerzo el secretario de la administraciA?n de Horacio RodrA�guez Larreta, Fernando Straface, y el ministro Bruno Screnci. Tema libre, pero previsible:

1) A los anfitriones: hagan algo para que la gente de MartA�n Lousteau deje de repetir que el acuerdo de Cambiemos Capital es para que A�l sea el candidato a senador nacional en 2019. Esa alianza sA?lo se justifica si hay PASO con Larreta por la Jefatura de Gobierno.

MartA�n Lousteau con Horacio RodrA�guez Larreta en la campaA�a a jefe de Gobierno porteA�o de 2015.
Larreta y Lousteau. Duelo en el oficialismo porteA�o.

2) El entendimiento queda postergado hasta que Cornejo domestique, como jefe de la UCR, al partido en el distrito. Cambiemos porteA�o es un tema nacional, no local.

3) Es razonable la idea de Elisa CarriA? de que ese maridaje no ocurra hasta fin de aA�o.

4) A?Y Diego Santilli quA� harA?? A?Se baja de la fA?rmula de la reelecciA?n junto a Larreta y bloquea su futuro como sucesor despuA�s de 2023? Hoy estA? mA?s cerca de seguir en el cargo de vicejefe que de aventurar nuevos destinos. Pero nadie va a revelar eso por ahora.