Ciencia

American Airlines debió demorar varios vuelos por culpa de las iPad

Quizá sea un poco temprano para jubilar el papel. Al menos si la idea es reemplazarlo por un producto de uso doméstico en tareas muy críticas.

EE.UU. El plan de vuelo de los pilotos de líneas aéreas comerciales, digamos. Porque ¿qué ocurriría si a la mediática tableta se le diera por colgarse?

Es lo que pasó  en Estados Unidos, cuando varias decenas de vuelos de American Airlines se vieron demorados por un problema de software en las iPad que, desde 2013, reemplazaron todo el papel que debe cargar un piloto. Al hacerlo, no contaban con que el equipo pudiera empacarse hasta el punto de dejar el avión sin una ruta. Pero así son las computadoras, y todos hemos experimentado sus caprichos.

La información sobre lo que había fallado en las iPad de American Airlines era ayer muy difusa. Al parecer, una aplicación (es decir, no un problema en la tablet) había colgado o apagado las iPad. Algunos pilotos habían podido resolver el problema antes de que los pasajeros terminaran de abordar, pero otros debieron regresar a la puerta para conectarse a Wi-Fi y así poder volver a descargar e instalar la app. Como era de prever, el percance se difundió rápidamente por las redes sociales.

Pero el diagnóstico era vago, tanto como puede serlo la frase “un problema de software” en un mundo donde todo es controlado por software. Incluso el avión en sí.

La diferencia es que la computadora de vuelo -y otras que operan en una aeronave o en nuestros automóviles, incluso en los acondicionadores de aire o los ascensores- no son de propósito general, al revés que una notebook o la iPad. Sólo hacen las tareas para las que han sido programadas, y esos programas son depurados y probados hasta que no existe ninguna posibilidad de falla.

Las computadoras personales, los smartphones y las tablets son un tipo de criatura muy diferente. Son equipos de propósito general, es decir, se les pueden instalar aplicaciones de muchas clases y sin ningún límite. Pues bien, basta que una de esas aplicaciones haga algo que no debe para que el sistema corra riesgo de caerse. Como saben muchos sufridos usuarios, es posible que luego la máquina simplemente se niegue a arrancar.

Sin embargo, la tentación de usar iPad u otras tablets es muy grande para las aerolíneas. Aparte del lustre que obtienen al reemplazar los anticuados manuales con tecnología de punta, el ahorro en combustible es notable. American Airlines se deshizo de 16 kilos de papel por avión al usar la iPad, lo que representa un ahorro de 1,2 millones de dólares por año en combustible. Pero los anticuados manuales nunca se cuelgan ni se quedan sin batería. El martes quedó claro que estas ventajas pueden ser mucho más importantes de lo que parece.

American Airlines fue pionera en el uso de tablets, y también en demorar vuelos por culpa de una app rebelde. (Internet/ La Nación)