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Amas de casas trabajan 31 horas a la semana más que los hombres

Tamayo manifestó que se trabaja para avanzar en la universalización de la seguridad social, reconociendo al trabajado no remunerado como un trabajo productivo.

GUAYAQUIL. Juana Mendoza se levanta todos los días a las 05:30; es parte de su rutina cocinar y, luego, apurada llevar a su hija al jardín de infantes.

Cuando regresa a su hogar, hacia las 12:30, continúa con las tareas de planchado, lavado y nuevamente a la cocina. Su esposo Juan, quien trabaja como obrero, le ayuda en pocas actividades.

Como ella, miles de mujeres ecuatorianas y de la región cumplen jornadas dobles y triples de trabajo, que no son reconocidas ni remuneradas por el Estado ni la comunidad.

Su realidad es uno de los temas diario dentro de la Comisión de los Derechos de los Trabajadores, donde la viceministra de Inclusión Económica y Social, Cecilia Tamayo, subrayó que las mujeres que trabajan en el hogar lo hacen en un promedio de 31 horas a la semana más que los hombres.

Esto sumado que cuando se inserta en una actividad que genere ingresos, su trabajo sube a 77 horas, lo que hace que por un principio de justicia social, de igualdad y de equidad, se plantee su reconocimiento en la seguridad social.

La funcionaria se refirió al trabajo que cumple esa cartera de Estado y la cobertura de los grupos de atención prioritaria, a través del bono de desarrollo humano y cómo este se relaciona con el proyecto de Ley de Justicia Laboral y Reconocimiento del Trabajo en el Hogar y su incorporación a la seguridad social.

Destacó que el 95% de las beneficiarias del bono de desarrollo humano son mujeres, es decir jefas de hogar y como parte de la política de la erradicación de la pobreza, a través del MIES, se entrega el bono de desarrollo humano aquellas jefas de familias que reúne ciertas condiciones y este monto  es de $50 mensuales y que actualmente existe una cobertura de 450 mil familias beneficiarias, que implica un presupuesto de 430 millones anuales.

Explicó que este bono está focalizado a aquellas personas que se encuentran en mayor situación de pobreza o pobreza extrema.

La cobertura de los beneficiarios del bono de desarrollo humano, según el sexo, el 95%,  421.871, son mujeres y 23.318 son hombres. El 57% se encuentra ubicada en el área urbana y 43% en el sector rural.

Expresó que para aquellas familias que se encuentran en mayor estado de vulnerabilidad, se trabaja de manera intersectorial e interinstitucional para garantizar el acceso a los servicios de salud, de desarrollo infantil, educación y otros que permitan potenciar las capacidades de las familias.

Adicionalmente, informó que atienden a las personas adultas mayores, con mayor situación de vulnerabilidad, con una pensión no contributiva, a la que acceden actualmente más de 400 mil adultos mayores, que es de $50.(DO/ASAMBLEA)