Opinión

Alma dormida

Patricia Patt

Desde Buenos Aires-Aires-Argentina para La Nación de Guayaquil-Ecuador.

 

 

Viajar sin pausa y tender los besos que son causa del corazón. Besando rostros secos,

sin lágrimas.

Despertar primaveras,

y sobre la hierba

desnudar la belleza.

Conducir mañanas

dejando el alma dormida

entre troncos reprimidos,

para que nazca el mundo desvanecido y caído.

Donde el vano intento de plenitud y alegría en aquel tiempo negro y frío fue morir esperando lo imposible.