Opinión

Algramo

Un buen emprendimiento social es aquel que se da cuenta de una problemática concreta que atraviesa la comunidad y entonces imagina una solución. Algramo, una empresa chilena nacida a mediados de 2013, notó que los productos que se venden en envases pequeños «castigan» al consumo (con un sobreprecio de hasta un 40% con respecto a formatos más grandes), algo que sufren sobre todo las familias con menos recursos que suelen comprar de una manera más dosificada.

Y se les ocurrió una ingeniosa propuesta: «reducir el costo de vida de manera sustentable a través del empoderamiento de los pequeños comercios y comunidades». En la práctica, desarollaron una red de dispensadores automáticos a granel en el que cada cual se lleva lo que necesita, sin pagar de más y de forma sostenible, puesto que funciona con un sistema de envases retornables. Al mismo tiempo, sirve de alternativa para los pequeños establecimientos que con frecuencia no pueden competir con las grandes superficies.

Así, Algramo quiere encaminarse por la vía conocida como del triple impacto: económico, sustentable y social. De momento comercializan (dispensan) alimentos como judías, lentejas, arroz y garbanzos, aunque actualmente se encuentran desarrollando una nueva máquina de productos químicos.

Fuente: Red Creactiva