Ciencia

Alergias alimentarias: ¿por qué cada vez hay más casos?

En España, los alimentos que provocan más alergia en los menores de cinco años son las proteínas de la leche y del huevo.

ESPAÑA. ¿Por qué aumenta el número de alérgicos? En el caso de los alimentos, los expertos señalan que el sistema inmune está cada vez más afectado por condiciones higiénicas actuales, con el uso de antibióticos o antisépticos.

Esto altera la respuesta inmunológica, de tal manera que se presentarían reacciones frente a sustancias que son inocuas, como sustancias que se inhalan o alimentos. Entre los alimentos que más alergias causan: leche, huevo, cacahuete, frutos secos, frutas rosáceas y algunas verduras (al pescado y marisco es menos habitual).

La alergia es un problema de salud pública de proporciones pandémicas que afecta a más de 150 millones de personas en Europa. De todas ellas, la alimentaria figura como una de las alergias más frecuentes con más de 17 millones de europeos afectados.
Además, como es la que mayor prevalencia tiene en niños, se considera un problema de salud pediátrica de gran magnitud en los países occidentales, con grandes repercusiones en el estilo y la calidad de vida de los pacientes.

Según la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica (EAACI), uno de cada tres niños europeos tiene una alergia y se espera que la enfermedad afecte a más del 50% de la población europea en solo 10 años. Pero, ¿cuál es la razón de este incremento? La Dra. Victoria Cardona, responsable del Servicio de Alergología del Hospital Vall d’Hebron (Barcelona) y coordinadora del próximo Congreso anual de EAACI 2015, que tendrá lugar el mes de junio en la Ciudad Condal, explica que todas las enfermedades alérgicas han aumentado en número de afectados durante las últimas décadas.

“El sistema inmune, que nos protege frente a infecciones y muchas enfermedades, precisa un ‘entrenamiento’ mediante el contacto con gérmenes. Se piensa que las condiciones higiénicas actuales, con el uso de antibióticos, antisépticos, etc., afectarían a este proceso. A consecuencia, se alteraría la respuesta inmunológica, de tal manera que se presentarían reacciones frente a sustancias que son inocuas, como sustancias que se inhalan o alimentos.

Se ha detectado que muchas personas se auto diagnostican de alergia alimentaria y siguen estrategias (como evitar determinados alimentos) sin la supervisión del especialista. Esta práctica provoca restricciones innecesarias que pueden causar, por otro lado, deficiencias en el consumo de nutrientes fundamentales. Incluso, a veces, algunos síntomas que se sienten después de comer pueden estar asociados con una patología distinta y poner en peligro la salud de la persona. Por ello, es necesario consultar con un alergólogo para obtener el diagnóstico correcto y el plan de acción. (Internet/ La Nación)