Opinión

AL TACHO

Luis Hidalgo Vernaza

luishidalgov@gye.satnet.net

El Consejo de Administración Legislativo (CAL) tiró al tacho de basura el pedido de interpelación al vicepresidente de la Republica, para el juicio político en su contra por los graves hechos de corrupción que se han dado en las áreas que ha tenido a su cargo.

Como era de esperar los cinco votos del oficialismo y sus secuaces truncó todo intento de investigar y descubrir los casos de corrupción que se van destapando a millares surgir. El país sigue sin conocer las trapacerías, estando en manos de correistas que se cubren mutuamente sus espaldas.

Las pruebas que presentó la oposición por parte de CREO y otros aliados, fueron consideras no válidas, luego de que supuestamente fueran revisadas por 3 horas por el CAL. Antes el bloque verde Flex e independientemente algunos de sus voceros se había reunido y prevaricando se anticiparon a manifestar que el juicio a Glas no tenía sustento legal alguno.

El presidente Moreno también se pronunció sobre el posible juicio al manifestar que Glas debe dedicarse a trabajar por el país y dejar de lado sus declaraciones en defensa de su honorabilidad y honradez una vez que el CAL se pronuncie, prevaricando y dando por descontado que el proceso terminaría en el tacho.

La credibilidad del Vice está por los suelos. Es muy difícil para Lenin gobernar junto a un Segundo Mandatario a quien le encargó uno de los temas más complicados que tiene este gobierno, liderar las conversaciones con el sector privado, coordinando las mesas de diálogo   cuyo propósito es buscar las medidas que saquen al país adelante.

Los primeros designios de Moreno hicieron que el país y los ecuatorianos sintamos un soplo de tranquilidad luego de una década de confrontación, pero el tiempo corre y la velocidad con que ingresó al escenario se transformó en lentitud preocupante

Las figuras que rodean a Lenin muchos son del régimen correísta, no todos, pero los principales que tiene a su cargo las decisiones importantes como las económicas son de la misma línea. Se necesitan señales que dejen a entrever que los diálogos no son una estrategia para ganar tiempo.

Por lo pronto el combate a la corrupción y la cirugía mayor que ofreciera al posesionarse, está quedando en discurso vacío. La Asamblea en manos de los verdes y sus compinches seguirán torpedeando todo propósito de sacar al país del camino de la corrupción y el descrédito en se encuentra.

Que la asistencia de Moreno a la sesión por la Fundación de Guayaquil, la libérrima y combativa, debe ser el momento propicio para renovar la confianza que se va perdiendo.

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