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Ahorro y eficiencia, dos claves para la transformación de la justicia

Las cifras manejadas por Jalkh dan cuentas de que a nivel de descongestión efectiva de mediación tenemos los índices más altos de la región

QUITO. Con 80 asambleístas presentes, se llevó a cabo la sesión 434 del Pleno de la Asamblea Nacional, en la que Gustavo Jalkh, Presidente del Consejo de la Judicatura, presentó su informe de labores de 2016. El funcionario enfocó su intervención en dos instrumentos: los códigos Orgánico integral Penal (COIP) y el de Procesos, que según dijo, modernizaron el sistema de justicia y convirtieron a Ecuador en un referente en la región.

Según explicó Gustavo Jalkh, en lo que respecta a cobertura judicial, Ecuador pasó de ser uno de los países con menos presencia en América Latina, a tener 11 jueces por cada 100 mil habitantes. Aseguró que con el COIP, existen beneficios en cuanto a la agilidad, rapidez y certezas y un ahorro público de 181 millones de dólares.

Hizo un resumen de los logros en este campo, por ejemplo, citó que existe un modelo de gestión conjugado en las unidades de flagrancia, pues  antes,  ocho jueces emitían 15 sentencias mensuales, pero con las reformas hechas al COIP, se llegó a 46 sentencias; los tiempos bajaron de 191 días a 18 en delitos flagrantes, mientras que las boletas de excarcelación, se hacían en 72 horas y hoy, gracias al efecto jurídico, se hace en cuatro horas.

Bajaron audiencias fallidas

Con respecto a las audiencias fallidas, en 2012, sin ser el peor año, alrededor del 30% fallaban, hoy se mantienen por debajo del 4%. Además, se incrementaron las audiencias a través de video conferencia, lo que permite que testigos que no quieren comparecer, por temor, lo hagan, al igual que los peritos fuera del país;  los privados de libertad no siempre tienen que ser trasladados hasta la sala de audiencias. Se evitó que más de 17 mil presos comparezcan desde su centro de detención.

Avances con el Código Orgánico General de Procesos

Para el Presidente del Consejo de la Judicatura, este código, permitió el cambio más importante en la vida republicana del Ecuador. “Salimos del sistema escrito y pasamos a justicia en audiencias, hubo la decisión de dejar atrás 80 tipos procesales, para dejar solo cuatro”, enfatizó.

De mayo a diciembre del año pasado, más de 31 mil juicios empezaron y terminaron. El proceso sumario llevaba más de un año y hoy solo 72 horas. Los juicios ejecutivos duraban más de un año y hoy son 81 días; el ordinario podía durar hasta tres años y ahora se hace en un promedio de 128 días. “Estas cifras de evaluación del código son positivas, gracias al nuevo sistema procesal”, explicó Jalkh.

Sistema de mediación

Las cifras manejadas por Jalkh dan cuentas de que a nivel de descongestión efectiva de mediación tenemos los índices más altos de la región, con el uso de métodos de solución de conflictos; los casos que no van a juicio, significan un ahorro de alrededor de 20 millones de dólares y de 111 jueces de paz, pasaron a ser 173.

Infraestructura

En lo que respecta a infraestructura, hizo un repaso por las acciones luego del terremoto del pasado 16 de abril, en Manabí y Esmeraldas, que dejó seriamente afectados los edificios en donde funciona el sistema judicial. Según el Titular del Consejo de la Judicatura, se tomaron medidas de todo tipo para reestablecer los servicios judiciales. Aclaró que se recuperó el 100% de archivos activos y el 40% de pasivos.

Inauguraron en 2016 el complejo judicial de Durán, uno de los más modernos de América Latina, convertido en un modelo del sistema de flagrancia; también el centro judicial de Zamora y el complejo del Norte de Quito, que concentra nueve unidades judiciales, y lo entregarán el próximo 2 de febrero.

Además, el presupuesto se ejecutó con un 96%.  “Modernización y transformación son dos de nuestros ejes, pues se moderniza con recursos, pero se transforma con valores. Cambiamos la justicia del país con ética y según Roberto Caldas, Presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Ecuador es un referente no solo de la región, sino mundial, en lo que tiene que ver con la modernización del sistema judicial”, finalizó. (Asamblea/LA NACIÓN)