Actualidad

Ahora se usan a niños para vender drogas

La Policía Nacional incrementó los operativos contra el expendio de sustancias estupefacientes en alrededores de colegios.

GUAYAQUIL. Los niños no juegan. Los jóvenes, en muchos casos, no estudian y se ‘pierden’ con 13 años. Algunos con esa edad trafican estupefacientes con el consentimiento de los padres, en algunos casos y otros, no conocen a lo realizan sus ‘pequeños’. Esto quedó evidenciado la semana pasada.

Hace ocho día, la fiscal María Coloma indicó que la balacera propinada en lunes pasado en el Guasmo sur y que dejó un muerto y tres heridos, entre ellos dos menores de edad, estaría relacionada con el microtráfico, un problema que cada día se vuelca más a las calles.

El problema es que “últimamente hay más menores que están siendo usados para llevar droga, porque saben que son inimputables”, manifestó Doris Jiménez, psicóloga infantil.

La estrategia que utilizan los expendedores es guardar las dosis en los bolsos de los niños, cuando llega un comprador llaman al pequeño que entrega el alcaloide a cambio del dinero acordado con el traficante, de esta manera eluden las capturas.

La Policía no discrimina las cifras por edades, ya que los niños que son sorprendidos con estupefacientes no pueden ser procesados hasta los 12 años y siempre son entregados a sus familiares, en el caso de los huérfanos, son llevados a una casa hogar.

La fiscal Coloma, los menores de edad se han convertido en el último y más eficaz método de los expendedores, resaltando que “se utilice a menores para el transporte de estos (compuestos). (El problema) No es tanto de los valores, sino de las sustancias”.

Esto se debería a que los menores no son imputables en casos de narcotráfico, por lo que estarían siendo usados para transportar droga y evadir controles. A esto se suma la puesta en vigencia de las cantidades máximas para el porte y consumo personal de alcaloides elaborada por el Consep.

“Los microtraficantes dan a menores de edad la cantidad exacta, 49 gramos, porque se necesita 50 gramos para ser procesado”, reveló la fiscal.

Por otra parte, señaló que éste no es sólo un problema de la Policía, sino de la sociedad, por tal motivo no pretenden ser únicamente perseguidores del crimen, por lo que están implementando programa de seguridad ciudadana que contempla el rescate de los valores familiares.

Jiménez destaca que los padres de familia deben actuar ya, hablarles de manera más amplia y abierta, claro dependiendo de la edad de los hijos, sobre las drogas y sus efectos.

La profesional destaca que en algunos casos, la ideología y conocimiento, hagan que los padres crean que no es adecuado hacerlo, otros que no es necesario porque es imposible que sus hijos tengan relación con sustancias ilegales y otros ni siquiera saben cómo abordar el tema o tienen miedo a hablar con sus hijos.

“Esto a lo largo se vuelve un problema no solo para esa familia, sino para la sociedad, porque el ambiente familiar ya no se da igual que en el pasado por lo tanto hay que dejar a un lado todas esas ideas que nos obstaculizan el contacto con los hijos; no esperar hasta el momento en que piense que su hijo tiene un problema para decidir actuar”, recomendó.

Según un agente, son menores de entre 15 y 16 años, pero también de 9 y 10 años. Los uniformados señalan que por la venta, los niños son pagados con dinero o con droga. (DO /La Nación)