Opinión

AHORA QUE DIRÁ G. LASSO.

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil

antonioxaguirre@gmail.com

 

 

Después de que la Contraloría General del Estado, luego de un exhaustivo examen especial, logró determinar que, durante el Gobierno de Guillermo Lasso, el Secretario de la Administración y Gabinete, Sebastián Corral, estaba impedido de ejercer su alto cargo por ser accionista de medios de comunicación legalmente constituidos, que mantenían y mantienen contratos con el Estado, alguien tiene que responder por estas flagrantes violaciones a lo estipulado en las leyes de la República.

Ha llegado el preciso momento de hacer respetar las leyes, cuando el expresidente Guillermo Lasso mediante el decreto correspondiente nombró y posesionó al funcionario mencionado, no consideró o no conocía que la persona designada era accionista en ese momento de dos empresas de comunicación social: la primera Centro de Radio y Televisión CRATEL C.A. Y TELEAMAZONAS GUAYAQUIL S.A., las mismas que mantenían y/o mantienen con EL ESTADO ECUATORIANO contratos de concesión de frecuencias PROROGADAS.

En este país y en ningún otro lugar donde exista la libertad de expresión y legislación clara y concreta, no se debe de continuar con los privilegios y las prebendas que favorecen a los allegados y poderosos que rodean a las autoridades de turno.