AGRICULTURA FAMILIAR CAMPESINA
MSc. Brenda Mendoza Pimentel
FORO AGROPECUARIO ECUATORIANO
La pérdida de la Economía Familiar Campesina en el Ecuador es una amenaza latente que se ha profundizado con las recientes fusiones ministeriales, una decisión administrativa que arriesga diluir la atención hacia el sector más vulnerable del agro. La agricultura familiar no es solo una actividad financiera; es el motor que garantiza la soberanía alimentaria del país, preserva la biodiversidad y sostiene el tejido social de las comunidades rurales. Al unificar carteras de Estado bajo una lógica de optimización de recursos, se corre el peligro de priorizar la agroindustria de exportación, dejando en el olvido las necesidades específicas del pequeño productor. Sin asistencia técnica diferenciada, créditos preferenciales ni acceso a mercados justos, miles de familias campesinas se verán obligadas a abandonar sus tierras, acelerando la migración urbana y por ende el engrosamiento de los cinturones de pobreza en las zonas urbano marginales de las grandes ciudades como Quito y Guayaquil.
El gobierno nacional no puede permitir que la eficiencia burocrática destruya el sustento de quienes alimentan a las ciudades. Es urgente que las autoridades diseñen e impulsen estrategias transversales e inmediatas que protejan la economía campesina dentro de la nueva estructura institucional. Esto implica crear secretarías técnicas especializadas con presupuesto propio, fomentar circuitos cortos de comercialización que eliminen la intermediación abusiva y rescatar los saberes ancestrales de producción sostenible.
Proteger la economía familiar campesina no es un acto de caridad, sino una inversión estratégica en la seguridad nacional, la paz social y la estabilidad económica de todo el Ecuador. Cabe indicar que dentro del Foro Agropecuario Ecuatoriano existen montón de profesionales con total predisposición para aportar ideas y conocimientos técnicos a fin de optimizar el nuevo modelo ejecutado en la mencionada fusión ministerial.
