Opinión

AGRICULTURA, CIENCIA Y CAMBIO CLIMÁTICO.

Emilio Gallardo González/Guayaquil.

emilioegallardog@gmail.com

 

Es indiscutible que el cambio climático es una realidad. Sus efectos, como el incremento de temperatura, las sequias, las inundaciones y los patrones inciertos sobre el comportamiento de las variables climáticas, están teniendo consecuencias negativas en los aspectos económicos, sociales y ambientales a nivel mundial.

Entre los importantes desafíos que enfrentan los científicos para profundizar en la problemática del cambio climático, se encuentran los efectos en el sector agrícola. El propósito es investigar cómo los cultivos pueden adaptarse a los retos ambientales causados por las temperaturas más altas.

Con ese fin, científicos de la Universidad Heriot-Watt de Edimburgo, Escocia están analizando microbios del periodo paleolítico. Esta época, en la cual el planeta experimentó un calentamiento similar al actual, ofrece valiosas lecciones Por esta razón, se están examinando muestras de ácido desoxirribonucleico (ADN) tomadas en el Ártico de plantas prehistóricas de hace 100,000 a 200,000 años.

Este material, que contiene información hereditaria de los organismos, podría proporcionar respuestas que ayuden a enfrentar el cambio climático en la agricultura.

Asimismo, las investigaciones incluyen el uso de cámaras de crecimiento controlado en el suelo con el objetivo de utilizar bacterias para proteger los cultivos de la sequía. En la actualidad se están llevando a cabo ensayos con la cebada.

Además, según organizaciones internacionales como el Observatorio del Clima de la UE, las continuas sequías en algunas zonas y el exceso de lluvias en otras están generando una disminución en los rendimientos de los cultivos en más del 10% en algunas regiones productoras de cereales. Se considera que entre el 20% y 47% de la superficie de producción están en estado de alerta en la Unión Europea.

Por la importancia del cambio climático, es pertinente que en Ecuador se profundice en políticas con visión de largo plazo que vayan más allá de los enunciados sobre la agricultura sostenible.