Realidades

Abu Dhabi anuncia un tribunal especial para los turistas

La medida busca evitar que los visitantes queden atrapados meses en el sistema judicial por delitos menores

Abu Dhabi ha anunciado la creación de un tribunal y una fiscalía especializados para los delitos menores (faltas) cometidos por los turistas que viajen al emirato, el principal integrante de la federación de Emiratos Árabes Unidos (EAU). La iniciativa, la primera de su naturaleza en la región, intenta evitar la mala imagen que proyectan los casos en que, por desconocimiento de las leyes locales o diferencias culturales, un visitante se ve atrapado durante meses en el sistema judicial para, con frecuencia, ser liberado con una multa.

En los últimos años, y a medida que la zona se ha abierto al turismo, han sido notorios algunos incidentes en emiratos vecinos de parejas detenidas por mostrarse excesivamente cariñosas o intercambiar mensajes subidos de tono, viajeros juzgados por consumir alcohol, o conductores acusados de hacer una peineta en un incidente de tráfico. Comportamientos que en otras partes del mundo se considerarían normales, o simplemente groseros, constituyen en los países de la península Arábiga infracciones legales con consecuencias inesperadas.

La aparente modernidad de las infraestructuras engaña sobre las sensibilidades locales al respecto. La sociedad emiratí sigue siendo bastante conservadora. Aunque las agencias de viaje no lo avisen y las autoridades a menudo hagan la vista gorda, está prohibido que una pareja no casada pernocte en un hotel y los homosexuales deben de ser extremadamente discretos ya que sus relaciones constituyen delito.

En esas circunstancias, el sorprendido turista se puede encontrar detenido, o en libertad bajo fianza, sin poder salir del país hasta que no se celebre la vista, ya que de entrada se le retira el pasaporte. Además del riesgo de perder el trabajo en su lugar de origen, tiene que hacer frente a los costosos gastos de abogado defensor y de alojamiento.

Con el nuevo tribunal, las autoridades de Abu Dhabi intentan reducir el tiempo de espera y contar con fiscales especializados que ayuden a obtener veredictos más acertados. La medida forma parte de los esfuerzos de esa ciudad-Estado para promover su competitividad como un destino turístico sostenible, marcando a la vez diferencias con la más osada Dubái, 150 kilómetros más al norte. El Gobierno, que aspira a convertirse en uno de los cinco mejores del mundo, se halla embarcado en un proceso de diversificación económica con el objetivo de reducir su dependencia del petróleo.

El emirato ha lanzado este año una campaña publicitaria en los medios internacionales para promocionarse como destino cultural y de aventuras. Frente al modelo de compras y playa que vende su vecino, el Turismo de Abu Dhabi destaca los safaris por el desierto, la exploración de su costa o los vestigios de un modo de vida tribal recreado con el confort del siglo XXI. También aspira a ofrecer un perfil más elevado a través de los museos Louvre, Guggenheim y Nacional que construye de la isla de Saadiyat, terreno en el que compite con Qatar, cuyas ambiciones al respecto parecen haber quedado aparcadas tras el relevo al frente del país.

Según el Departamento de Justicia, el Tribunal y la Fiscalía de Turismo limitarán su alcance a faltas y violaciones menores que no lleguen a la gravedad de delitos. Aunque no se han especificado los asuntos concretos bajo su jurisdicción, los especialistas asumen que incluirán las acusaciones de comportamiento rudo o insultante, gestos obscenos (como la citada peineta), juramentos, ebriedad, besos o carantoñas en público, ropa demasiado descocada y fotografía de lugares prohibidos.

“Resulta alentador y un signo de esperanza que EAU reconozca que hay enormes problemas en el sistema legal del país”, interpreta Detained in Dubai, un grupo de apoyo legal basado en el Reino Unido. Para esos activistas, el nuevo tribunal es “una admisión implícita de que el actual sistema falla a menudo en investigar adecuadamente los casos”. No obstante, expresan su deseo de que EAU no se limite a establecer un tribunal más íntegro para los turistas y “reforme el sistema legal en su conjunto para que tenga ese nivel para todo el mundo”. (EL PAÍS.COM)