Abdalá Bucaram: de la Presidencia a los tribunales, su trayectoria y los casos judiciales
Más de 20 procesos judiciales en contra del expresidente Abdalá Bucaram figuran en el sistema de causas de la Función Judicial, algunos de los cuales datan del 2000.
Entre los casos están:
Delincuencia organizada.
Tráfico ilícito de armas de fuego.
Peculado.
Injuria calumniosa y no calumniosa.
Concusión.
Otros procesos han sido:
Atentado contra la seguridad nacional.
Sobreprecio en compras de materiales.
Peculado.
Mochila escolar.
Sin embargo, los dos primeros están activos. De 74 años, el exmandatario fue sentenciado a 9 años y 4 meses de prisión junto con su hijo Jacobo Bucaram Pulley como colaborador del delito de delincuencia organizada en el denominado caso Pruebas COVID-19.
En el segundo, la audiencia de juzgamiento se realizará el 6, 12 y 13 de octubre.
En la citación a esa diligencia se menciona que está libre con medidas alternativas a la prisión preventiva.
Debía haberse realizado el 25 de agosto, pero debido a un percance con el servicio eléctrico y de internet, el tribunal que conoce el caso lo difirió.
Según la Fiscalía, el proceso investigativo contra el exmandatario se inició el 3 de junio de 2020, cuando se allanó su domicilio y se encontró en su poder un arma de fuego y municiones.
Fue intendente, alcalde y llegó a la Presidencia de la República
Su primer cargo público fue en la Intendencia de la Policía del Guayas en 1979. Ejerció la Alcaldía de Guayaquil en 1984 y la Presidencia de la República en 1996, pero sus funciones en los dos últimos cargos no concluyeron.
Simón Pachano, politólogo, refiere que Concentración de Fuerzas Populares (CFP) fue un movimiento político muy importante en las décadas de los 60 y 70, considerado populista.
Explica que operaba con redes clientelares que se conformaban a partir de las luchas por lugares de asentamientos urbanos de personas recién llegadas a ciudades, sobre todo de la Costa, y se mantenían por conseguir agua potable, luz eléctrica, alcantarillado.
Estos grupos, que son una base política para ese tipo de movimiento, fueron captados por Bucaram con lo que se convirtió en su líder. Pachano indicó que una de sus características es que convierte en burla mucho de lo que habla.
María Cristina Bayas, directora de la Maestría en Comunicación Política de la UDLA, define a Bucaram como un populista.
“Todo su discurso hacia el apoyo de los pobres; era como que siempre busca frases como El Loco que Ama y actitudes populistas”, dijo.
Como Intendente de la Policía del Guayas clausuró moteles, bares, censuró películas.
Se afianzó en la política con el Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE), creado tras la muerte en un accidente de avión del presidente Jaime Roldós Aguilera, su cuñado, y su esposa Martha, hermana de Abdalá.
Fue alcalde de Guayaquil en 1984, pero no terminó su gestión pues se exilió en Panamá después de declaraciones polémicas con respecto a Fuerzas Armadas y fue acusado de traición a la patria. “Solo sirven para desfilar el 9 de octubre y se llevan la mitad del presupuesto nacional”, dijo Bucaram en una entrevista.
Hubo “casos muy claros de corrupción” cuando ejerció la Alcaldía de Guayaquil al igual que el de familiares cercanos que ocuparon el mismo cargo como su hermana, refirió Pachano.
Acotó que ese tipo de liderazgos no tienen un proyecto político sino que responden sobre la marcha lo que hace que sus gestiones sean caóticas.
Otra característica, según Bayas, ha sido su personalidad pública, poco formal como la grabación del álbum “Un loco que canta”, a veces bochornosa y fuera de lugar, para alguien que ocupó cargos públicos.
El especialista ve en el exmandatario características innatas a las de un actor y por eso, acotó, le iba tan bien no solo en las tarimas donde bailaba, cantaba, recreaba historias, sino también en escenarios como televisión y radio.
En videos en redes sociales se ve a Bucaram que demostraba sus habilidades para bailar y cantar. Una de las melodías era el “Rock de la Cárcel”, que causaba histeria entre los asistentes a sus discursos.
Fue candidato tres veces a la Presidencia: 1988, 1992 y 1996 cuando llegó a Carondelet. Sin embargo, su gobierno duró alrededor de seis meses hasta 1997.
En febrero de ese año, tras manifestaciones sociales, se presentó una moción en el Congreso para destituirlo alegando discapacidad mental. Fue apoyada por 44 diputados con lo que fue destituido. Su mandato no estuvo ajeno a acciones cuestionables como el aumento del precio del gas e inconvenientes con la prensa.
“El roldosismo se desprestigia mucho por las acusaciones de corrupción, por las torpezas, llamémosle así, no solo desde el Gobierno Central sino también desde los gobiernos locales que ellos manejaban”, opinó Pachano.
En 2017 retornó a Ecuador después de veinte años cuando prescribieron casos por presunta malversación de fondos públicos. Fue un largo exilio tras su destitución por supuesta incapacidad mental para gobernar cuando era mandatario.
Para Juan Cuvi, quien forma parte de la Comisión Nacional Anticorrupción, desde el inicio de la trayectoria bucaramista, en la administración pública, ha caminado entre los parámetros del autoritarismo y de la corrupción.
Recordó que cuando ejercía el cargo de Intendente tenía actitudes que calificó de agresivas, las cuales reprodujo cuando ocupó la Alcaldía de Guayaquil.
Cuvi consideró que, en su Gobierno, en 1996 y durante los seis meses que duró, predominó el “relajo y el descalabro”.
Condena y recursos judiciales que el exmandatario plantearía ante la justicia
Tras seis años de trámite judicial y en la séptima audiencia fijada para la lectura de la resolución, finalmente Bucaram fue condenado, aunque es de primera instancia y es la primera vez que es sentenciado.
Las investigaciones de la Fiscalía surgieron a inicios de 2020 y estos fueron sus hallazgos:
Comercialización irregular: La trama delictiva involucró la compra, intermediación y comercialización ilegal de unas 21.000 pruebas rápidas para detectar COVID-19 e insumos médicos.
Red de corrupción: insumos importados y desviados de centros hospitalarios eran vendidos de manera informal.
En el esquema participaron agentes de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) para facilitar la distribución y logística.
Pagos en efectivo y nexos clave: La investigación determinó que Jacobo Bucaram habría realizado pagos de al menos 321.600 dólares en efectivo por la mercancía a dos ciudadanos israelíes (Shy Dahan, asesinado en la Penitenciaría del Litoral en agosto de 2020, y Sheinman Oren).
Allanamientos: En junio de 2020, un allanamiento en el domicilio de Abdalá Bucaram en Guayaquil derivó en el hallazgo de pruebas rápidas, mascarillas e insumos vinculados al sistema de salud.
En una entrevista, difundida en redes sociales, Bucaram sostuvo que era un “compra entre privados” sin perjuicio estatal.
Anunció que espera que haya una notificación escrita de la sentencia para pedir una aclaración, después planteará una apelación y dejó entrever que llegará a la casación.
Aseguró que si tiene que ir a prisión irá, pero que no saldrá del país. Hizo una rememoración de su paso por la política, destacó su participación deportiva, se refirió a la millonaria demanda por su salida del poder e incluso tocó la guitarra y cantó.
En julio de 2021, un juez emitió el auto de sobreseimiento a favor de Bucaram en el presunto caso de tráfico de bienes del patrimonio cultural. En su domicilio se encontraron varias piezas arqueológicas que no fueron justificadas, según la Fiscalía, entidad que anunció que iba a apelar ese fallo.
LA HORA
