Economía

¿ A qué edad es recomendable dar una tarjeta de crédito o débito a los hijos?

Un primer paso seguro puede ser las llamadas tarjetas prepago, las cuales permiten un saldo limitado para pequeños pagos. La edad de inicio dependerá del nivel de educación financiera en cada familia.

En un momento en el que los jóvenes cada vez compran más por Internet, llega esta pregunta para los padres: ¿están preparados sus hijos para tener su propia tarjeta de crédito o débito?

Hay que tener claro que darles acceso al dinero plástico les va a otorgar un mayor poder de uso y control sobre el dinero, por lo tanto es fundamental que tengan una buena educación financiera previa. Deben saber ahorrar y consumir con inteligencia, saber cómo funciona una cuenta bancaria y haber demostrado que son responsables con sus ingresos y gastos, dicen Clara Núñez, experta en finanzas personales.

Como ventajas, es más seguro para ellos llevar una tarjeta que dinero en metálico, tenerla supone un aprendizaje de cara al futuro y les aportará comodidad para sus compras en Internet. Los contras también son conocidos: el descontrol financiero puede ser mayor que con el efectivo, especialmente en el caso de los adolescentes, quienes suelen ser también más propensos a perderla.

Teniendo en cuenta estos puntos, la decisión queda en manos de los padres y la edad adecuada para darles una tarjeta bancaria será, ni más ni menos, aquella en la que sepan que la utilizarán de manera responsable y puedan confiar en ellos, sea a los 15 o a los 18.

Eso sí, en el caso de ser aún menores de edad, son los padres (como representantes legales) quienes pueden abrirles una cuenta y solicitar la tarjeta de débito para jóvenes. Otra alternativa es solicitar una tarjeta prepago asociada a la cuenta de los padres.

Para quedarse tranquilo, las tarjetas prepago
Las tarjetas prepago o son aquellas que se pueden recargar con cantidades de dinero para después realizar pequeños pagos con ella. Dicho de otra manera, solo permiten utilizar el dinero previamente ingresado y no todo el de la cuenta a la que están asociadas, ayudando a controlar el gasto.

Este tipo de tarjetas son una alternativa a la tarjeta de crédito o de débito, y su mecanismo es el que las hace especialmente interesantes para las familias que quieren controlar los gastos de sus hijos. Con una tarjeta prepago, los padres se aseguran de que siempre dispongan de dinero pero de forma limitada, solo hasta que agoten el importe recargado previamente.

En Ecuador, este tipo de productos financieros están disponibles en instituciones que van desde Diners, Visa, Banco Pichincha, Banco del Pacífico, entre otras.

Lo que se debe saber antes de tener una tarjeta de crédito
Incluso mucho antes de tener una tarjeta prepago, los niños y jóvenes deben aprender sobre el valor del dinero; y también sobre que significa tener una tarjeta de crédito.

Empezar por lo básico: Los niños y jóvenes deben saber que lo que compran con tarjeta de crédito tiene que pagarse luego y a tiempo. No es un pase gratis para despilfarrar en compras que se salen de su presupuesto. Como cualquier préstamo que le hacen, hay que pagarlo, y si lo hace cumplidamente su nombre y prestigio quedan intactos. Es indispensable adquierir estos hábitos antes de que llegue a sus manos la tarjeta.

Cuidado con los intereses: cada día que se atrasa en pagar la cuota de la tarjeta, paga dinero a la institución financiera. Mucho o poco, ese dinero es suyo y le ha costado trabajo conseguirlo. No lo pierda.

Consumo responsable: distinga entre deseo y necesidad antes de comprar. Y registre cada gasto que haga. El buen uso de tarjeta de crédito le da algunos beneficios, como mejorar su score de crédito, lo cual le facilitará obtener préstamos más grandes e hipotecas en el futuro; puede recibir puntos, kilómetros o millas; y sobre todo, recibe la tranquilidad de llevar en orden tus finanzas.

Mostrar un buen comportamiento: así como sus padres le dan buen ejemplo de consumo responsable, también debe mostrar con el ejemplo, a sus hermanos menores y amigos, su buen comportamiento crediticio. Hay que hacer lo que se predica y no dejarse llevar por la presión de los pares.

 

Diario La Hora