Opinión

A pelear o morir

Patricio Zuquilanda/Quito

 

Cada uno de nosotros tiene un sentimiento propio, acerca de cómo deben actuar el Gobierno y las Fuerzas del Orden, para bloquear el escenario de inseguridad y muerte a la cual nos empujaron gobiernos ineptos y cómplices, al permitir que bandas terroristas de delincuentes organizados, desaten una catástrofe infernal.

Colocaron al límite a la sociedad ecuatoriana pacífica y, hasta los más conservadores de izquierda y derecha, aceptan marcar la caducidad de un Sistema Democrático envejecido, sostenido, únicamente, por mayoría de inoperantes legisladores y políticos, desconocedores de las razones de vida en un país deseoso de progreso.

No justifico lo que nos sucede; todos tenemos culpa: Únicamente diré, que el mundo se halla convulsionado y mucho. Las naciones están bajo el extremo peligro por acciones de mafiosos, criminales, terroristas y funcionarios corruptos; los problemas que afrontamos tienen amplias raíces en el pasado y habrá consecuencias en los años por venir.

Ecuador se levanta con las armas necesarias para combatir la escoria que intenta dominarnos. Nadie se atreva a decir que proteger a las familias está contra la soberanía; que ningún remedo de político; mencionando la palabra dignidad, se oponga a que se patee el trasero de violadores, secuestradores y asesinos y mucho menos, que se unda en la cárcel, a ladrones del dinero del pueblo.

Quisiera decir lo contrario pero, hoy debemos conceder mayor atención al terrorismo y a la lepra que le rodea, que al calentamiento global.