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A mexicano González Iñárritu le divierte que la vida imite al arte

Junto con Keaton actúan Edward Norton como la estrella más joven y famosa de la obra de Riggan y Emma Stone como su hija adicta en recuperación. Los tres fueron nominados al Globo de Oro.

LOS ÁNGELES.  “Birdman” está en una posición bastante privilegiada como película favorita en la temporada de premios de Hollywood y a su director Alejandro González Iñárritu le divierte la ironía de que él, como su protagonista en la bizarra sátira sobre el mundo del espectáculo, esté involucrado en la búsqueda por validación.

 “Estoy haciendo esta entrevista; me siento como Riggan Thomson intentando vender mis cosas”, dijo el director mexicano, refiriéndose al personaje de su película.

 “Birdman”, la primera incursión de González Iñárritu en la comedia, se trata sobre un ex actor que interpretaba a un superhéroe y que ahora intenta desesperadamente regresar al mundo del espectáculo con una obra de teatro en Broadway.

 Filmada en lo que parece ser una sola toma, el personaje principal interpretado por Michael Keaton lidia con tensas relaciones con su familia, amigos y colegas mientras prepara su obra.

 La película encabeza las nominaciones para los Globos de Oro del domingo y podría suceder algo similar con las candidaturas al Oscar de la próxima semana.

 Iñárritu ambientó la película en un mundo surrealista en el que converge la realidad de Riggan con su conciencia, que toma la forma del superhéroe que interpretó en la gran pantalla, Birdman.

 “Es básicamente una película sobre la mediocridad, sobre el ego y sus ambiciones”, comentó el director. “Esas cosas de alguna manera son muy subjetivas, un proceso muy interno de las voces que tenemos dentro”, agregó.

 Aunque la película de Fox Searchlight ofrece una mordaz crítica a la industria actual del entretenimiento, desde franquicias de superhéroes al tope de la taquilla hasta la obsesión del público con los medios sociales, Iñárritu dijo que el mensaje real eran los valores del arte versus la celebridad.

 “Este personaje está perdido en un mar de mierda, intentando hallarse él mismo con el arte”, dijo el cineasta.

 A medida que se acerca el estreno de su obra, Riggan se enfrenta a las nociones de la sociedad de la fama y el éxito, incluyendo una confrontación con un crítico de un periódico que determinará su triunfo o su fracaso.

 “La gran batalla aquí es qué es arte y qué es comercio”, dijo Iñárritu. Keaton era una de las mejores opciones del director para el papel principal y no solo porque interpretó a Batman en las películas de la franquicia en 1989 y 1992. (Reuters/ La Nación)