Ciencia

A mayor exposición a la contaminación, menos vitamina E

Encuentran un vínculo entre la cantidad de vitamina E en el cuerpo, la exposición a la contaminación por partículas y la función pulmonar.

REINO UNIDO. Existe una clara relación entre las concentraciones de vitamina E en la sangre y la exposición a la contaminación de partículas finas en la población general, que se podría resumir en que a mayor exposición a la contaminación, menos vitamina E. Un estudio que se publica en American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine, ha mostrado esta relación aunque no el efecto protector, en concreto, de la vitamina E.
Han sido investigadores del King College de Londres y la Universidad de Nottingham, en Reino Unido, quienes han encontrado una asociación entre la cantidad de vitamina E en el cuerpo, la exposición a la contaminación por partículas y la función pulmonar. El documento se añade a la creciente evidencia de los estudios previos que sugieren que algunas vitaminas pueden ayudar a proteger los pulmones de la contaminación del aire.

El material particulado (PM) es uno de los principales contaminantes atmosféricos que se consideran perjudiciales para la salud humana. Estudios previos han reportado una asociación inversa entre la exposición a PM y la función pulmonar, pero no se entienden del todo los mecanismos subyacentes que vinculan la contaminación del aire a la función pulmonar.
Los nuevos datos analizaron la asociación entre la función pulmonar y un conjunto de metabolitos –firmas químicas que circulan en la sangre– y entre estos metabolitos y la exposición a PM10 y PM2, 5 (partículas menores de 10 y 2,5 micras, respectivamente) determinada como las concentraciones de estos contaminantes en la residencia de los participantes.
Se midió un total de 280 metabolitos en la sangre de más de 5.500 voluntarios en ayunas desde el estudio TwinsUK que también habían sido objeto de una espirometría o prueba de pulmón. Este test determina la capacidad vital forzada del pulmón, una medida de la cantidad de aire que se puede exhalar con fuerza después de inhalar tan profundamente como sea posible y el volumen espiratorio forzado, una medida de la cantidad de aire que se puede exhalar con la fuerza de una respiración.

También se obtuvo la exposición a largo plazo a partículas en un subconjunto de gemelos –alrededor de 500 participantes– que viven en el área metropolitana de Londres estimada a partir de su código postal utilizando modelos informáticos de la contaminación del aire a lo largo de Londres. Los participantes completaron cuestionario sobre su historia médica y estilo de vida, incluyendo preguntas sobre si tomaban suplementos vitamínicos.
Los individuos con una mayor exposición a partículas menores de 2,5 micras tenían niveles significativamente más bajos de alfa-tocoferol –un antioxidante, forma biológicamente activa de la vitamina E– y también una función pulmonar inferior. Ello proporciona evidencia adicional que apoya la teoría de que las partículas contaminantes dañan los pulmones mediante un ataque oxidativo, mientras que alfa-tocoferol actúa para reducir al mínimo el daño oxidativo. (Internet/ La Nación)