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A los migrantes los reciben familiares y patrulleros

La Navidad llega a Ecuador en aviones repletos de emigrantes, que regresan al país cargados de regalos y emociones contenidas por la distancia.

GUAYAQUIL. Decenas de personas están llegando al país, a diario, provenientes de España, Italia, Alemania, EE.UU, entre otros, para luego trasladarse a diferentes partes del país, para reencontrarse con sus familias. El motivo: las fiestas de Navidad y Fin de Año.

Hay globos, carteles de bienvenida, gritos de euforia y lágrimas de emoción. Pero también temor por los ataques de la delincuencia, que acecha a los viajeros que llegan cargados de regalos y dinero.

Esto hace que la Policía tenga activado un plan para proteger a los recién llegados y sus familias en el camino a casa. Ese es el caso de Martha Castro, que vive en Italia y que regresa a Ecuador después de cuatro años. Con un abrazo interminable con sus familiares, en medio de sollozos, inicia sus cortas vacaciones navideñas, pues en enero volverá a Génova.

Ella se acogió al servicio “Retorno Seguro”, que ofrece la Policía Nacional a los migrantes que en esta época del año retornan en gran número con el fin de evitar que los viajeros que llegan al país a través del aeropuerto José Joaquín de Olmedo sean víctimas de la delincuencia.

Este plan que se desarrolla desde hace cinco años, indicó el coronel Renán Velazco, subcomandante policial de la Zona 8, puede ser usado siempre y cuando, un familiar de los ciudadanos que arriben al país y que traigan mercadería de venta, regalos y dinero se contacten y pidan la protección. Una vez realizado este procedimiento, donde acuerdan fecha y hora, el resguardo será de manera gratuita.

Cuando el viajero tiene como destino ciudades fuera de la zona 8, es decir Guayaquil, Durán y Samborondón, los uniformados coordinan con los jefes de las otras zonas policiales para hacer los relevos correspondientes hasta cumplir con el objetivo.

Mientras que entre los pasajeros del vuelo que llegó a las 20:00 al país estaba Edith Dávila, luego de cinco años regresó con las ansias de ver a sus hijos.

Según datos de la Dirección de Migración, en el 2012 durante las festividades de diciembre 168.000 compatriotas regresaron y en el 2013 la cifra aumentó a 173.000, este año se espera un número similar.

Y es que algunos, al retornar descubren que la familia creció como es el caso de Alice Velásquez, ella conoció por fin a su nieta de seis meses de nacida. “Uno vuelve con esa ilusión de estar con la gente, aunque quisiera quedarme”. (DO/La Nación)