Economía

A CNT no le alcanza para pagar todos los subsidios a 5.655 sindicalistas

En 2022 y 2023, la telefónica estatal CNT registró pérdidas. Los ingresos operacionales han caído, pero el gasto en sueldos no deja de crecer.

La empresa pública Corporación Nacional de Telecomunicaciones (CNT) está obligada a cumplir con todos los beneficios que dispone el contrato colectivo, que entró en vigencia en enero de 2024, por disposición de un Tribunal de Conciliación y Arbitrajedel Ministerio de Trabajo.

Sin embargo, la entidad confirmó a PRIMICIAS que, a julio de 2024, no cuenta con el presupuesto necesario para pagar dos de los beneficios a los 5.655 trabajadores amparados a esa contratación colectiva:

El subsidio familiar:

Consiste en un pago del 0,6% de la remuneración mensual unificada por cada hijo de hasta 18 años. Por ejemplo, si un trabajador gana USD 1.000 recibirá USD 6 al mes o USD 72 al año.

Y el subsidio por antigüedad del trabajador, que es un un pago mensual que equivale al 0,25% de la remuneración del trabajador, por el número de años laborados.

El subsidio no puede superar los USD 60 al mes. Esto significa que si una persona gana el tope del subsidio de USD 60 al mes, estaría recibiendo USD 720 en un año. De ahí que, aunque el resto de beneficios del contrato se están aplicando, estos dos no se han estado pagando, dijo CNT.

CNT advirtió la falta de recursos en 2023

Y es que ese fue uno de los argumentos de la empresa estatal durante la negociación del contrato colectivo con el comité de empresa, entre agosto y septiembre de 2023. En este proceso las dos partes no alcanzaron acuerdos y terminaron en el tribunal de arbitraje.

CNT no estaba de acuerdo con pagar esos dos subsidios, y argumentaba que no contaba con los recursos necesarios para pagarlos. La telefónica solo estaba dispuesta a pagar subsidio de transporte (USD 0,50 por día laborado) y de alimentación (USD 4 al día).

Tras su análisis del caso, en noviembre de 2023, el Tribunal de Arbitraje del Ministerio de Trabajo cuestionó a la empresa pública: «CNT se negó a revisar el contrato colectivo debido a que se sujeta a fines meramente financieros, que implican necesariamente afirmar que el trabajo es una mercancía».

De ahí que el tribunal, con el voto de cuatro de los cinco miembros concluyó que: «El trabajo no puede ser considerado una mercancía y los reconocimientos de los derechos no pueden estar sometidos a razones de carácter económico, sino que deben atender a otros principios principios, entre los que se desarrolla el de la intangibilidad de los derechos laborales». Y con eso, desechó el argumento de la falta de presupuesto que presentó CNT y le dio la razón al sindicato. Con eso, el contrato colectivo entró en vigencia, sin que CNT esté de acuerdo.

En ese Tribunal, el único que no estuvo de acuerdo con el fallo fue el presidente, Paúl Muñoz, que era el representante del Ministerio del Trabajo. Muñoz argumentó que existen acuerdos ministeriales que dejan claro que un contrato colectivo requiere de un dictamen favorable del Ministerio de Finanzas que certifique la existencia de recursos para cubrir ese contrato.

CNT e incluso el Ministerio de Trabajo hoy insisten en que este contrato no cuenta con ese dictamen. De ahí que el 1 de julio de 2024, el Ministerio de Trabajo pidió a la Contraloría una revisión de este contrato para que se declare su nulidad.

CNT no logra levantar cabeza

CNT ya arrastra dos años seguidos de pérdidas en sus estados financieros. Y por eso también ha caído el aporte de recursos que solía hacer la empresa con sus excedentes al Presupuesto del Estado.

Y es que la telefónica estatal compite con dos gigantes del sector privado, que además, están entre las empresas que más ventas y utilidades tienen en el país: Otecel (Movistar) y Conecel (Claro). En 2022, la empresa pública reportó pérdidas por USD 47,3 millones y en 2023, pérdidas por USD 50,9 millones, según datos de la Coordinadora de Empresas Públicas en liquidación (Emco).

Esto se explica porque la empresa tiene una caída sostenida de sus ingresos por operaciones desde 2018. En ese año, tuvo ingresos por sus operaciones que sumaron USD 963 millones, pero para 2023, los ingresos cayeron a USD 501 millones. No obstante, la empresa ha intentado recortar gastos. Los gastos operacionales fueron USD 773,5 millones en 2018 y para 2023 bajaron a USD 586,2 millones.

Pero el gasto en nómina es uno de los que no se ha podido ajustar. En 2018, la empresa gastó USD 145,5 millones en remuneraciones y beneficios a los trabajadores. Para 2023 el gasto subió a USD 152,7 millones.

Uno de los factores que impulso esa alza del gasto fue que más de 3.000 trabajadores ingresaron a la contratación colectiva tras un fallo de un juez de Manabí, que le concedió una acción de protección al sindicato en marzo de 2022. Ese fallo está siendo analizado incluso por la Corte Constitucional, que sospecha que el proceso habría sido incorrecto. En este escenario, CNT también pidió a la Corte Constitucional que declare el error inexcusable de los jueces que dieron esta sentencia.

Por:  PRIMICIAS