Opinión

CUANDO DOÑA CORINA PARRAL DE VELASCO IBARRA FUE ENTERRADA EN CUATRO OCASIONES.

Hugo Altamirano
Block LIBERTARIOS.

 

 

Doña Corina Parral Durán ( 1.905- 1979).
Caso con José María Velasco Ibarra.
Cinco veces presidente del Ecuador.
Doctor en Jurisprudencial, estudió en la Sorbona de París.
Brillante orador, su iluminado pensamiento atrajo la atención.
Profesor de vocación.
Llevo una vida austera, rechazó toda ayuda financiera.
Dono parte de su pensión para un albergue de niños pobres.
Enterro a Doña Corina Parral cuatro ocasiones.
Doña Corina fallece tras una caída al bajarse de un transporte público, en Buenos Aires el 8 de febrero de 1.979.
Fue enterrada en el Cementerio de Chacarita en su Argentina natal.
Por voluntad de Velasco Ibarra decide traer sus restos a Ecuador.
Fue enterrada por segunda ocasión en la cripta de la Iglesia de la Dolorosa ( Colegio San Gabriel).
Como no le habían formalizado bien su cuerpo, las autoridades religiosas que administraban solicitaron sean retirados los restos de Doña Corina.
Por tercera ocasión es enterrada en el Campo santo: «Parque de los Recuerdos»
Pero Velasco Ibarra no aceptaba tenerla como el mismo expresaba en un «Potrero»
Es llevada al Cementerio de San Diego, en un espacio que es donado por los administradores de dicho Cementerio a petición y consejo de sus familiares ( La familia Acosta Espinosa) que tenían allí un sitio familiar.
Fue enterrada Doña Corina en ese sitio por cuarta vez y reservado un segundo espacio.
El Dr José María Velasco Ibarra le sobrevive 50 días.
Estuvieron juntos por cuarenta años cinco meses.
Fue el amor de su vida.
Queda en el recuerdo la frase pronunciada con mucho dolor: » Vengo a meditar y a morir»
Actualmente los dos se encuentran enterrados el uno al lado del otro, como fue el deseo postrero de Velasco Ibarra.
Debajo de una pesada losa
La dificultad de romper dicha losa, impidió sea trasladado al » Panteón Nacional de Jefes de Estado» en la Basílica del Voto Nacional, por quinta ocasión.
Fue Presidente cinco veces Velasco Ibarra.
Hombre integro, de principios y valores, su verbo ardiente conquistó multitudes.
De grandes virtudes, tuvo por Compañera a una mujer excepcional Doña Corina Parral.
Allí en aquel Cementerio que he visitado tanta veces se encuentran también mis mayores.
Allí la gente todavía lleva flores y depositan en el mármol blanco grabados el letras doradas: José María Velasco Ibarra».
Traigo a colación este acontecimiento.
Historia contada por Patricio Acosta Espinosa, que junto a su hermano Jaime fueron secretarios privados como sobrinos nietos del Dr. José María Velasco Ibarra.
Siento como una obligación contar para que queden grabados en letras y rescatar del olvido los últimos días de un gran maestro, profesor y Presidente.