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Tecnología
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11 julio, 2018

“Tan fácil como pedir un Uber”: cómo el uso de WhatsApp ayudó a que la heroína se convirtiera en “el segundo producto de exportación” de Mozambique

Mozambique se ha convertido en un punto de parada importante para los traficantes de heroína, que usan sus tortuosas rutas para transportarla desde Afganistán hasta Europa.

Y en parte importante este comercio ilegal ha crecido gracias a WhatsApp, la aplicación de mensajería más usada en el mundo.

Las leyes cerraron vías más directas y la travesía es larga: la droga viaja desde Afganistán hasta la costa sudoccidental de Pakistán, desde donde es trasladada por barcos tipo dhow (veleros tradicionales) hasta la costa norte de Mozambique.

Los veleros quedan anclados en el mar y unos botes más pequeños llevan el producto hasta la playa, desde donde es recogida y transportada a almacenes.

Luego es empacada en pequeños camiones y viaja 3.000 km en carretera hasta Johannesburgo, Sudáfrica. Y, desde allí, otros barcos la llevan hasta Europa.

Cada velero transporta una tonelada de heroína. Y llega al menos uno todas las semanas, excepto durante la temporada del monzón, cuando se generan unas 40 llegadas al año.

La heroína también ingresa al país a través de contenedores, en los puertos mozambiqueños de Nacala y Beira, escondida entre otras mercancías, como lavadoras.

En total, esto significa, que al menos 40 toneladas de heroína atraviesan el país cada año, según los expertos.

Yo calculo que la droga cuesta unos US$20 millones por tonelada en ese punto de la ruta, haciendo que sea la segunda exportación más valiosa del país, después del carbón.

Del valor total de la exportación, se calcula que unos US$100 millones se quedan en Mozambique en forma de ganancias, sobornos y pagos a miembros del gobernante partido Frente de Liberación de Mozambique (Frelimo).

Desde el año 2000, el comercio de heroína ha sido gestionado por empresas de importación establecidas, que ocultan las drogas en envíos legítimos y usan sus propios almacenes, personal y vehículos para facilitar el traslado.

En los puertos, a los trabajadores les piden no escanear los contenedores de ciertas compañías para que las drogas no sean descubiertas.

BBC