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Salud
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12 septiembre, 2018

¿Puede la marihuana ayudar a solucionar una de las mayores crisis de salud pública en Estados Unidos?

El 28 de agosto, el gobernador del estado de Illinois, Bruce Rauner, promulgó una ley que permite a los médicos recetar cannabis como una alternativa al uso de opioides para aliviar el dolor.

Y es que los fallecimientos causados por el abuso de estas sustancias altamente adictivas y otras derivadas del opio, incluyendo la heroína, contribuyeron al aumento de muertes por sobredosis en Estados Unidos.

De las 72.000 personasque se estima perdieron la vida en 2017 debido a una sobredosis, más de dos de cada tres fueron víctimas de opioides, según un informe publicado en agosto por los Centros Para el Control y la Prevención de Enfermedades, CDC por sus siglas en inglés, el principal instituto de salud pública a nivel nacional en Estados Unidos.

De hecho, más estadounidenses mueren actualmente por sobredosis que por armas de fuego o accidentes de tráfico.

El CDC estima que más de 700.000 estadounidenses han fallecido por sobredosis de opioides desde 1999, incluyendo figuras famosas como el cantante Prince.

La muerte de la estrella del pop en 2016 fue causada por una sobredosis accidental de un opioide sintético, fentanilo, una sustancia 50 veces más potente que la heroína.

En promedio, cerca de 200 estadounidenses fallecieron cada día del año pasado debido a una sobredosis.

De acuerdo a la Administración para el Control de Drogas, DEA por sus siglas en inglés, no se ha informado de ninguna muerte por sobredosis de cannabis en Estados Unidos.

Dolores

El número de muertes por sobredosis de opioides en Illinoisen 1917 fue 1.947, el séptimo a nivel nacional.

Pero Illinois no es el único estado buscando una solución relacionada con la marihuana para combatir la crisis de los opioides.

Nueva York, Georgia y Pensilvania adoptaron programas similares, con la esperanza de que el cannabis contribuya a paliar sus crisis de salud pública.

Hasta el momento estas iniciativas son limitadas y solamente se permite a los médicos recetar marihuana para casos de dolor crónico.

Estas reglas parecen restrictivas en comparación con el amplio acceso a los opioides en Estados Unidos: el último informe oficial de 2017 señala un promedio de 58,5 recetas médicas de opioides por cada 100 habitantes.

Aunque distintas leyes y asociaciones médicas lograron reducir esa cifra (en 2012 el promedio era de 81,3 recetas por cada 100 personas) el promedio sigue siendo más del doble que en 1999, según el CDC.

Y también ha habido un peligroso efecto secundario: los adictos que no tienen acceso a recetas médicas compran versiones baratas e ilegales de opioides o heroína.

El número de muertes por heroína se quintuplicó entre 2010 y 2016 en Estados Unidos, de acuerdo al CDC.

Marihuana medicinal

Ciertos expertos creen que algunos pacientes con dolor crónico pueden beneficiarse de las propiedades analgésicas del cannabis.

En Estados Unidos esta sustancia ya se usa para tratar el dolor, naúsea, espasmos musculares y epilepsia.

Al menos 30 estados y el Distrito de Columbia legalizaron la utilización de la marihuana medicinal. Y otros nueve estados permiten su consumo con fines recreativos, aunque la ley federal sigue criminalizando el consumo de marihuana.

Algunas investigaciones indican que los estados que permiten el consumo de marihuana han registrado una disminución en la recetas y muertes por opioides, en comparación con otros estados con normas prohibitivas.

Un estudio de la Universidad de Pensilvania de 2014 señaló que 13 estados con leyes favorables al cannabis registraron una reducción en sus tasas de mortalidad por opioides entre 1999 y 2010, en comparación con otros estados sin esa normativa.

BBC