Martes, 12 de Diciembre del 2017. Guayaquil, Ecuador
Opinión
opinion-la nacion

7 diciembre, 2017

POBRE HOMBRE

Luis Hidalgo Vernaza

luishidalgov@gye.satnet.net

El regreso del dictócrata al país despertó sentimientos encontrados. Unos los que mostraron sus seguidores y otros los que tuvieron la gran mayoría de los ecuatorianos.

Las correítas, seguidoras a ultranza del dictador, damiselas que fueron parte de su gobierno corrupto, sonreían con una cara de pujo impresionante. Eran risas forzadas por las circunstancias por tener que acompañar a su ídolo en momentos en que los gestos y los cartelones demostraban el desprecio hacia quien gobernó y despilfarro los dineros de los ecuatorianos.

El paso del autócrata por algunas ciudades fue siempre bajo los gritos de ciudadanos que luego de conocer el engaño del que fueron objeto, proferían todo tipo de epítetos muchos plagiados al mismo autor a quien se los indilgaban.

Fue penosa la corta visita del pobre hombre. Trató de causar malestar a su delfín, aquel que dejó para que siga su revolución corrupta, pero las circunstancias habían cambiado más rápido de lo que él pensó. Las revelaciones de los atracos y el estado de postración económica del país, abrió los ojos del pueblo.

La idea de recuperar la conducción del movimiento verde Flex de manos de los morenitas, no dio resultado. El reconocimiento de Moreno como director por todos los organismos y por la mayoría de los aliancistas, frustró aún más la convención convocada por el tirano y sus seguidoras.

Desde una tarima improvisada en un parador turístico cercano a Atacames, un pobre hombre profería igual que lo hacía en las sabatinas, todo tipo de insultos contra el Presidente Moreno, desde: Cínico, traidor, ingrato, dictador y otros no dignos de una persona que se jacta de tener muchísimos doctorados Honoris Causa. Pobre hombre.

El cínico es el pobre hombre. Decir que estamos en una verdadera dictadura, donde el Ejecutivo pretende arrogarse el control de todas las funciones del Estado y que se horroriza de ver eso, es como para internarlo en un psiquiátrico. El pobre hombre tiene perdida la razón. El ingreso en Bélgica a una casa de salud mental es urgente en beneficio de su familia.

Luego de pernoctar 10 días en el país, el pobre hombre se despidió de unos poquísimos seguidores que con seguridad esperaban el sanduche y que les caiga algún dolarito para parar la olla. Antes de salir furtivamente por una terminal privada donde no se sabe cómo le permitieron hacer migración, volvió a desvariar sobre el abuso de poder y la opresión que supuestamente hay en el Ecuador.

La pobreza del hombre es por su aptitud, comportamiento insano y el daño causado. Nadie puede pensar que la pobreza le pueda venir por el lado económico, el creer en eso sería caer en la misma pobreza mental.

Las opiniones vertidas en el medio son de responsabilidad del autor.