Sábado, 18 de Agosto del 2018. Guayaquil, Ecuador
Emprendedores
5b17e446ee7c2

7 junio, 2018

Un pionero en cultivar arándano

En el 2015 el ingeniero agrónomo Patricio Ñacato, de 52 años, trajo al Ecuador 30 plantas pequeñas de arándanos de EE.UU. con el fin de trabajar en una nueva alternativa de cultivo poco conocida en el país.

Esa pequeña plantación fue el germen de la marca Ecuarandano, perteneciente a la empresa Biovegetal. El primer ensayo fue en el Valle de los Chillos, pero las condiciones climáticas no eran favorables. De ahí se trasladaron a la parroquia de Guayllabamba, al norte de Quito, donde hoy se cuentan tres hectáreas cultivadas. Para lograrlo se requirió de una inversión de USD 100 000.

El arándano es un fruto con un toque cítrico que crece en arbustos Ñacato produce una variedad liberada en el mercado, denominada biloxi, que se presta a las condiciones climáticas de la línea ecuatorial y que puede sembrarse a una altura de hasta 2 800 metros sobre el nivel del mar.

“Requiere de altas temperaturas en el día, hasta los 38 o 40 grados centígrados, y que en la noche no bajen de los 6 grados”, comenta mientras camina entre hileras de plantas sembradas en fundas negras, en un invernadero.

Estas plantas las cultiva con fines de propagación para la venta. Mientras que, a la intemperie, donde las temperaturas son un poco más bajas durante el día, se hallan los cultivos destinados a la comercialización del arándano.

La primera fase consiste en la preparación del suelo, para que alcance la soltura requerida. El sistema de siembra utilizado por Ecuarandano es el semi-hidropónico, que no es directo sino en fundas negras, lo que permite sembrar una mayor cantidad de plantas por hectárea, alcanzando mayores rendimientos de producción y un mejor control por planta.

Una vez que se siembra, inicia la fase de formación de la planta, que dura alrededor de 12 semanas, en la que es clave la colocación de nutrientes. En la etapa siguiente, el desarrollo, se busca la formación de follaje, evitando la floración, porque aún es prematuro. El proceso dura cuatro semanas.

En la semana 16 comienza la fase productiva, con la floración y el cuaje de frutas. La cosecha se recoge transcurridos entre seis y siete meses, cuando el fruto adquiere un tono azulado, casi negro. Dura cuatro meses.

Estas mismas plantas son podadas para iniciar un nuevo ciclo de cosecha. Las condiciones climáticas del Ecuador permiten recoger cosecha en cualquier época del año. La influencia de la luminosidad influye además en el tamaño y en los grados brix (dulzura) del fruto, explica el propietario de Biovegetal.

Desde octubre del 2016, los productos de la firma se comercializan en los locales de los supermercados Supermaxi y Megamaxi, de la Corporación Favorita, en tarrinas de 125 gramos.

Cada semana, Ñacato les entrega entre 800 y 1000 kilogramos del producto, siendo el 70% de producción propia y el 30% correspondiente a otros tres proveedores.

“La demanda de este producto está en ascenso. En promedio mensual se comercializan 3 400 tarrinas de 125 gramos”, comenta un ejecutivo de Corporación Favorita, quien destaca que el producto de Ecuarandano es innovador en el mercado nacional.

Resalta también características propias del producto como su calidad, sabor y usos culinarios. La pequeña empresa, que el año pasado alcanzó a facturar USD 200 000, recibió de Corporación Favorita un premio como mejor proveedor, dentro de la categoría mejor emprendimiento.

Para proveer adecuadamente, Biovegetal ha formado un centro de acopio, que se alimenta de otros proveedores de arándanos de distintas localidades de la sierra. Uno de ellos es Eckoberries, firma que le provee entre 50 y 60 kilos a la semana. Esta compañía comenzó a cultivar el fruto con las plantas que compró a Ecuarandano, explica su dueño Luis López.

Para la materia prima de los cultivos e insumos que se requiere para la comercialización del arándano, la empresa de Patricio Ñacato trabaja con 10 proveedores. Entre estos está Agrobussines que le provee de un sustrato importado para el enraizamiento del arándano. Álvaro Morales, representante comercial en Pichincha de la firma, explica que este sustrato le brinda fortaleza a la planta.

Ñacato no tiene planes de exportación. Su meta es consolidar su producto en el mercado local y expandir su negocio con la producción y comercialización de otros frutos saludables, a través de Biovegetal.

RL