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Salud
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13 junio, 2018

¿Por qué nos convertimos en monstruos cuando tenemos hambre?

La emoción parecida al enojo y la rabia que nos entra cuando tenemos mucha hambre, es causada por algo más que un nivel bajo de azúcar y tiene solución.

Una investigación publicada por la Asociación Americana de Psicología afirma que la combinación compleja de nuestra biología, la personalidad y el entorno desencadena esta emoción, que en inglés es conocida como ‘hanger’.

“Todos sabemos que el hambre a veces puede afectar nuestras emociones y percepciones del mundo a nuestro alrededor, pero recientemente el Diccionario Oxford aceptó la expresión ‘hangry’, que significa mal genio o irritable por el hambre”, explica Jennifer MacCormack, estudiante de doctorado en el Departamento de Psicología y Neurociencia de la Universidad de Carolina del Norte y autora principal del estudio, según recoge el portal Newsweek este lunes.

Su equipo quería entender los mecanismos psicológicos que entran en juego cuando el hambre provoca una respuesta emocional. El estudio publicado en la revista Emotion mostró que el contexto y la autoconciencia parecen ser los dos factores determinantes de esta emoción.

Los datos recogidos tras un experimento realizado a unas 400 personas reveló que cuanto más hambrientos estaban los participantes, más probable era que respondieran de forma negativa a unas imágenes, aunque solo después de que inicialmente se mostrara una imagen negativa.

Los investigadores creen que la conciencia emocional de una persona contribuye al riesgo de entrar en un estado de ‘hanger’. De hecho, el estudio indica que simplemente retrocediendo un paso desde la situación actual y reconociendo cómo te sientes (haciendo una conexión mente-cuerpo), aún puedes ser tú mismo, incluso cuando tengas hambre.

HSTV