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Salud
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13 marzo, 2018

Todo a su medida, nada en exceso: la clave de una buena alimentación

No prohíbas ningún alimento: lo esencial es su proporción y el deporte como estilo de vida

¿Quieres brindar una alimentación balanceada a tus hijos pero no sabes cómo hacerlo? No te preocupes. No eres una mala madre ni tampoco es toda tu culpa. Tu situación es la de la mayoría de mamás colombianas, según una encuesta realizada por el Centro Colombiano de Nutrición (CECNI) y la Asociación Colombiana de Nutrición Clínica, cuyos resultados arrojaron que apenas el 42% de las mujeres con hijos entre 3 y 8 años conocen el significado de la Alimentación Balanceada.

Ésta se define como aquella que incluye todos los grupos de alimentos, en su justa proporción, contribuyendo a mantener un adecuado estado de salud en todas las etapas de la vida. La encuesta, realizada en 5 ciudades capitales del país, donde se entrevistó personalmente a 150 madres, evidenció que la principal fuente de consulta para temas de nutrición es el internet; en contraste, muy pocas personas acuden a un profesional en nutrición, y la gran mayoría nunca ha consultado información.

Las siguientes son algunas recomendaciones de los expertos para que apliques en la alimentación de tus hijos.

No hay alimentos “buenos” y “malos” La doctora Cristina Angarita, con más de 15 años de experiencia en el asesoramiento de una correcta nutrición, señala como “superficial” el encasillamiento de un alimento como bueno o malo.

La profesional cree que todos los alimentos y bebidas, incluso aquellos a los que es tan usual huir, como las gaseosas o los empaquetados, son necesarios en su justa proporción. “Prohibirle al chico consumir algo en específico provoca que en los ambientes donde los padres no tienen un control absoluto, como los colegios o las fiestas, estos consuman todo irresponsablemente y en grandes cantidades”.

Por lo tanto, la experta recomienda una correcta distribución, donde los dulces tengan presencia, al lado de todos los demás grupos alimenticios. Es decir, no hay cosas buenas o malas, hay excesos, y estos siempre son malos. De esto se excluyen aquellos alimentos que por recomendación médica no deben consumir tus hijos, en ese caso sigue estrictamente la dieta que te receta el doctor.

Los rituales alimenticios, muy importantes Angélica Pérez, nutricionista y dietista con un posgrado en salud ocupacional, pone la lupa en cómo nos alimentamos. “Los niños, y las personas en general, suelen dedicar a la hora del desayuno, del almuerzo, de la cena, un promedio de 5 o 10 minutos, cuando lo mínimo es 25 minutos. La hora de comer debe ser un momento donde mentalmente nos disponemos a disfrutar, a masticar y sentir los sabores. No solo alimenta más, sino que se constituye como un relajante natural”.

Además, y aunque parezca poco importante, la forma en que comemos, si lo hacemos solos o acompañados, hace la diferencia.

Si en su familia tienen la costumbre de comer en los cuartos, separados, viendo televisor, aun cuando hay un comedor, debe saber que, según los expertos, esta es una conducta dañina que impide construir momentos de familia, donde los vínculos se consolidan, y también permite que, en especial los jóvenes, complementen de forma desproporcionada con dulces, empaquetados y bebidas azucaradas. El consejo, entonces, es tener claro que “la habitación es para descansar, la cocina para cocinar, y el comedor para comer”, señala la doctora Pérez.

Actividad física, indispensable Aun así, no todo es alimentación. Los deportes y la actividad física, cualquiera que sea, es fundamental en la tarea de llevar una vida saludable. Es posible que tus hijos hagan uso diario de elementos tecnológicos como el celular, el computador y la consola de juegos. Eso no está mal, si no se convierte en una obsesión que impida que también disfruten del tiempo libre. Es esencial que hagan cualquier deporte, y en la medida de su gasto de energías, consuman los alimentos que mejor le aprovechen.

¿Esto me gusta y esto no? Es usual que a tus hijos les gusten unas cosas y otras no. Y es aceptable que cuando piensas en su alimentación, decidas darles aquellas cosas que prefieren, primando, sobre todo, que dejen el plato vacío cuando se sientan en el comedor.

Sin embargo, si esto se vuelve una cuestión donde la dieta del niño siempre gira alrededor de los mismos alimentos, hay un problema. “Ningún niño se va a morir de hambre si en la cocina hay comida”, señalan los expertos. Por ende, no es recomendable que consuman siempre lo mismo. “Claro, es bueno que les encante la manzana, pero manzana todos los días no, también están las peras, los mangos, las naranjas. Se tiene que variar”, señala la doctora Pérez.

No más dietas Finalmente, los expertos nutricionistas del Centro Colombiano de Nutrición (CECNI) y la Asociación Colombiana de Nutrición Clínica, no quieren escuchar hablar más de dietas restrictivas que las personas solo siguen una semana, tal vez dos. Lo ideal, ahora, es construir estilos de vida pensados particularmente, siguiendo las necesidades y deseos de cada persona.

Por lo tanto, no prohíbas ni obligues, lleva a tu hijo por la senda de una vida saludable tomando en cuenta sus deseos e intereses. Si no le gusta el fútbol, llévalo a conocer el baloncesto, la gimnasia, etc. Si no le gusta la manzana, que pruebe la piña o la banana. Si no le gustan las verduras, busca que le gusten presentándolas de forma llamativa, variando de tipos en cada comida.

Recuerda que lo que comen tus hijos es fundamental para su crecimiento y su actitud frente a los retos en su colegio o escuela. Un niño bien alimentado es un niño perspicaz e inteligente, pero sobre todo, es un niño feliz. Ante cualquier duda o inconveniente, es mejor que acudas a profesionales, dejando a un lado el internet, o acudiendo a él solo por preguntas y respuestas básicas.

ABCdelbebe.com