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Marcelo Lippi, entrenador de China.
Foto: AFP

Marcelo Lippi, entrenador de China. Foto: AFP

14 noviembre, 2017

Marcelo Lippi insiste con China en la agilidad y técnica

El DT se proyecta al Mundial Catar 2022. En el amistoso contra Colombia espera sacar conclusiones.

Marcelo Lippi siempre ha sido un entrenador ganador. Lo demostró con la selección de su país, tras salir campeón en el Mundial de Alemania 2006, y también lo logró en los numerosos títulos que alcanzó al mando de Juventus, con el cual ganó la Liga italiana, la Supeliga y la Copa de Italia. Como si fuera poco, conquistó con el equipo de sus amores una Liga de Campeones, la Supercopa de Europa y la Copa Intercontinental.

Amplió su rótulo de vencedor con el Guangzhou Evergrande, club chino al que llegó en el 2012 y con el cual ha conseguido los títulos de la Copa, la Supercopa y la Superliga China.

Cuando llegó al timonel de la selección de China, en octubre de 2016, tenía las opciones mermadas de clasificar al Mundial de Rusia 2018, pero en la federación de ese país no lo condicionaron con que debía llegar a la Copa Mundo. La única misión fue la de formar un equipo muy fuerte y competitivo. Al final, los resultados y los números no le alcanzaron y China se quedó por fuera, incluso, de la zona del repechaje asiático.

Los ‘dragones’ se quedaron fuera de la repesca al terminar en la quinta posición de la tabla, entre seis equipos, en el grupo A, a solo un punto de Siria, que llegó a esa instancia para luego perder con Australia. Sin embargo, los resultados han mejorado desde que asumió el cargo, y China ascendió a la casilla 57 en la clasificación de la Fifa, la posición más alta del país desde 2004.

Un nuevo proceso Ahora, tras la ratificación en su cargo, pese a la eliminación, Lippi ya trabaja de cara al Mundial de Catar 2022. El comienzo de ese camino no fue nada halagador, al caer 2-0 con Serbia; y mañana, en su segundo partido amistoso en la fecha Fifa, lo hará contra Colombia, una selección en la que Lippi conoce a varios de los jugadores.

En una liga donde la inversión en fichajes extranjeros ha sido enorme (comenzando por el propio Lippi, quien llegó a China en 2012, contratado por el Guangzhou Evergrande), la meta es ahora aprender de las figuras y armar un equipo competitivo. China solo fue una vez a la Copa del Mundo, en 2002, y el italiano espera volver a llevar a esa selección a un mundial. Por eso, el juego contra Colombia, un duelo inédito, será otra ensayo de laboratorio.

“Nuestros jugadores acaban de terminar la temporada, y el principal objetivo era observarlos y buscar nuevas opciones. No tuvimos un buen planteamiento en el primer tiempo contra Serbia. Pero en la segunda mitad creamos algunas posibilidades y estábamos tratando de tomar el control del juego. Aunque perdimos al final, tuvimos mejor posesión del balón. Quiero que los jugadores tengan agilidad, rapidez y mucha técnica, que tengan el balón al pie, con mucha salida y proyección por los costados”, dijo Lippi a la prensa al término del partido.

El entrenador italiano dijo además que quiere reclutar gradualmente a jugadores más jóvenes mientras intenta disminuir la edad promedio del equipo, es decir, le apuesta al recambio generacional. “Estamos pasando por una transición, que es necesaria, y por eso buscamos contar con jugadores que nos puedan aportar mayor seguridad y eficiencia en el juego”.

Mañana, en Chongqing, la selección China, que espera el apoyo de la afición, se medirá con Colombia. Lippi sabe que su rival no será fácil, pero confía, como lo anticipó, en el aporte de nuevos jugadores que pueden contribuir con velocidad, técnica y efectividad, tres de las virtudes que pueden comenzar a encaminar el proceso de Lippi con la selección de China.

El Tiempo /Colombia