Domingo, 22 de Abril del 2018. Guayaquil, Ecuador
Emprendedores
Guido Weinberg, fundador de la cadena de supermercados ecológicos Organic Market. MIRIAM LÁZARO

Guido Weinberg, fundador de la cadena de supermercados ecológicos Organic Market. MIRIAM LÁZARO

12 abril, 2018

Los productos ‘bio’, un negocio rentable y sostenible

Cuando Guido Weinberg abrió su primer establecimiento de productos biológico en Barcelona, este mundo era considerado una rareza: “Parecía una extravagancia”, apunta desde el Organic Market de Passeig de Sant Joan, uno de los ocho establecimientos de la cadena que ahora posee Weinberg en la capital catalana. “La gente ya lo ve como algo natural y con sentido. Ahora si eres hipster, vas al bio. Antes era la antítesis”, explica.

“Mi lema es: ‘Como antes, pero ahora’. Quiero volver a las raíces de las cosas”, explica Weinberg. Prueba de ello es que hace 25 años ya se animó a montar una fábrica de cerveza artesanal. “Me gusta lo artesano y lo auténtico, pero contextualizado en un ambiente moderno y urbanita”, describe su filosofía que puede describirse como glocal (pensar en global y actuar en el ámbito local).

Weinberg ha visto cómo todo el mundillo alternativo que rodeaba lo bio atraía a los actores más comerciales. Porque hace tiempo que las grandes superficies se sumaron a este tipo de productos: ya facturan un tercio de lo que mueve el gremio y han favorecido su “normalización”. “Cuando nosotros empezamos, lo bio no representaba ni el 1% de las compras del supermercado. Ahora, debe estar en el entorno del 5%”, añade, “partía de un lugar tan bajo, que solo podía crecer”.

Para Weinberg ese crecimiento está “más relacionado con la salud que con el medioambiente”. “La gente quiere volver a la raíz del producto, comer más sano y está más preocupada porque cada vez hay más intolerancias”, explica. “Con lo bio, el ciclo del producto es más saludable, sostenible y justo para los agricultores”, agrega. “Eso sí”, avisa, “con su crecimiento hay que intentar no copiar los vicios de la industria alimentaria tradicional”. (El País/La Nación)*