Lunes, 20 de Agosto del 2018. Guayaquil, Ecuador
Opinión
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9 agosto, 2018

LENTITUD DESESPERANTE

Luis Hidalgo Vernaza

luishidalgov@gye.satnet.net

El tiempo corre rápidamente para el gobierno de Lenín. Ya cumplió un año enfrente del país y si bien de algunos organismos se han descabezado a los correistas, el control en otros importantes estamentos sigue igual. Se torna difícil de explicar el por qué la lentitud de Moreno para sacudirse del pestilente desagüe verde. Versiones hay muchas, pero cada una tiene supuestamente una razón con cierto peso de credibilidad. Los colaboradores del gobierno piden tiempo. La oposición presiona con una tibieza con tufo de complicidad.

Tienen enquistados en el gobierno a camaleónicos: él traidor que se cambió de camiseta y hoy luce la del régimen para no perder su pega; aquel que sabe mucho y por eso se lo mantiene en ministerios o consulados, pero el más peligroso es aquel que sigue conspirando abiertamente desde el interior y lo mantienen sin explicación.

El trabajo pesado lo está llevando el Consejo de Participación Ciudadana Transitorio. Desmontar la corrupción que armó Correa y sus secuaces no es nada fácil, quedó un terreno minado con bandidos que están al acecho por todos lados, pero el gobierno debe hacer su parte.

Las declaraciones de Lenín deberían estar acompañadas de acciones; la lentitud es desesperante. No son frontales, ni claras: “Parece que hubo un acuerdo tácito entre delincuentes y autoridades para dejar transitar libremente sustancias ilícitas en el norte de Ecuador.” “Pero no puede afirmar con certeza que esto sucedió, porque estos actos ilícitos no se los acuerda a la luz pública.” Al fin como mismo es la cosa. (?)

Por otro lado, no se conoce que se dé una disminución de personal que adelgace el obeso tamaño del Estado, pero se distrae al país con el retiro de los subsidios a los combustibles. El latrocinio de Correa y su gente lo paga todo el pueblo.

La Asamblea se allanó parcialmente a la ley de Fomento Productivo. Para su aplicación deberán dictarse reglamentos que si no se generan con la suficiente agilidad podría perder la efectividad requerida.

El develar los actos de corrupción cometidos en la década de la revolución correista, parece que pierde la velocidad que se imprimió cuando el gobierno asumió el poder y anunció una lucha frontal y decidida. La lentitud del gobierno para reactivar el país; combatir la corrupción; generar seguridad jurídica; y reducir el tamaño del Estado; está empezando a desesperar a los ecuatorianos