Martes, 18 de Septiembre del 2018. Guayaquil, Ecuador
Emprendedores
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12 abril, 2018

Su labor va mA?s allA? de vender cafA�

No conformarse es la clave de su A�xito. Ena Escobar Herrera, gerente de Galletti Coffee Roasters, aprendiA? desde pequeA�a que debA�a perseverar para conseguir sus objetivos. Entonces, su ideal era jugar en la calle como lo hacA�an los niA�os, que miraba desde su ventana. Pero su mamA?, AA�da Herrera, no le autorizaba. En los 70 se decA�a que las mujeres debA�an pasar en la casa.

Ese argumento no convenciA? a Escobar. Ella pensaba que tenA�a derecho a divertirse como los niA�os y siguiA? insistiendo hasta que a los ocho aA�os lo logrA?. En el exterior descubriA? un mundo nuevo.

Cuando parecA�a que iba a ganar un juego, los niA�os le halaban el cabello. Eso fue temporal. Para competir en las mismas condiciones, se cortA? la cabellera y reemplazA? las faldas por pantalones. a�?Quien ataja el rA�o del Chota decA�a de mA�, mi familiaa�?.

El A�mpetu que demostrA? en su niA�ez se mantuvo. Escobar luchaba para romper esquemas. Consideraba injusto que se califique de malo o bueno ciertos comportamientos. Por esto, emprendiA? nuevas conquistas.

Patty RamA?n, amiga de Escobar desde hace 20 aA�os, destaca que este espA�ritu se mantiene. a�?Ella es alegre, soA�adora y positivaa�?.

Escobar logrA? que sus compaA�eras del Colegio Betlemitas de Ibarra usaran zapatos deportivos con falda o que la asistencia a misa antes de clases no sea obligatoria. De esta forma, esta mujer se forjA? una imagen de defensora y lA�der.

Esos antecedentes influyeron en su decisiA?n de estudiar leyes en la Universidad CatA?lica del Ecuador. Inicialmente pensA? que defenderA�a las causas sin importar los ingresos hasta que su papA? a�?Pepea�� Escobar le advirtiA? que tras terminar su carrera no recibirA�a mA?s su apoyo econA?mico.

Cuando llegA? ese momento, en 1992 empezA? a trabajar. En esa etapa sufriA? acoso. Pero no se desmotivA?. ViajA? a Estados Unidos para perfeccionar su inglA�s y conseguir un mejor empleo.

A su retorno se vinculA? a una compaA�A�a privada y luego ganA? un concurso para traducir los contratos y convenios de la ampliaciA?n de la RefinerA�a Esmeraldas, entre 1994 y 1995. Debido a que el socio del proyecto era el Eximbank de JapA?n, por el horario, trabajaba desde las 22:00 hasta las 04:00 para responder la correspondencia que llegaba vA�a fax. Y luego acudA�a a la otra compaA�A�a.

En 1996 naciA? su hijo Enrico. Su esposo Donald Galletti, mecA?nico nuclear, estuvo a cargo del niA�o hasta que por la falta de oportunidades abriA? la primera cafeterA�a Galletti, en 1997, en la avenida ColA?n y SantamarA�a, en Quito.

VendA�a cafA� italiano. Por sus caracterA�sticas, el sitio saliA? en las guA�as Lonely Planet y South American Explorer. Esto impulsA? el negocio. Luego se enfocaron en un cafA� orgA?nico de Loja, que ya no solo servA�a para preparar bebidas, tambiA�n se vendA�a molido en supermercados y hoteles.

Cuando tenA�a dos hijos (Enrico y Angelina), en 2002, Escobar se uniA? al negocio. Carlos Gallegos, quien fue su jefe en un estudio jurA�dico, la recuerda como una mujer alegre, amable que se trazaba metas y las cumplA�a.

En el 2007 se cerrA? la cafeterA�a para dedicarse al cafA� de especialidad. El negocio empezA? a exportar y a impulsar el desarrollo en las comunidades. Walter VillacA�s, caficultor, destaca que Escobar no solo se enfoca en la compra del producto, sino tambiA�n se preocupa de impulsar proyectos para que la gente tenga oportunidades. (RL)*