Sábado, 23 de Junio del 2018. Guayaquil, Ecuador
Actualidad
Julian Assange, mientras comparece ante la prensa en la embajada ecuatoriana en Londres el pasado mes de mayo

Julian Assange, mientras comparece ante la prensa en la embajada ecuatoriana en Londres el pasado mes de mayo

12 enero, 2018

Julian Assange solicitó la nacionalidad ecuatoriana el pasado mes de septiembre

Diplomáticos ecuatorianos coinciden que el fundador de WikiLeaks debe dejar la Embajada en Londres

La ministra de Relaciones Exteriores de Ecuador, María Fernando Espinosa, confirmó lo que es vox pópuli: que el fundador del portal WikiLeaks, Julian Assange, tiene cédula ecuatoriana y que el Reino Unido denegó la solicitud de otorgarle estatus diplomático. Lo nuevo fue que también se ha naturalizado ecuatoriano.

Sobre la naturalización que se le otorgó, el 12 de diciembre de 2017, la canciller informó que el australiano la solicitó el 16 de septiembre pasado, y que se le entregó bajo las consideraciones de la Constitución y la Ley de Movilidad Humana

Flanqueada por funcionarios de la Cancillería, Espinosa dijo, este jueves, que lamentaba las filtraciones y «manipulaciones» de los últimos días en torno al caso Assange, porque «no es bueno para el país». Y apuntó que «Ecuador está obligado, conforme a su Constitución, a respetar los derechos humanos de las personas con protección internacional».

Más adelante, precisó que Assange puede ingresar a Ecuador sin restricciones. «Nos gustaría que venga, pero cualquier movimiento del asilado fuera de la embajada es algo que se debe acordar con el Reino Unido».

Mientras Espinosa buscaba explicar la acción de la Cancillería ecuatoriana, los diplomáticos y analistas coinciden en criticar, duramente, el pretender que Reino Unido lo acepte como diplomático. «No es solo una ingenuidad sino una torpeza de la canciller Espinosa», comentó a ABC el reconocido diplomático y excanciller José Ayala Lasso. Y acerca de las condiciones en las que vive Assaange, que Espinosa dice son «insostenibles», señala: «Si tan mal se siente, y le doy la razón al estar en un recinto de cuatro por tres metros, renuncie y sométase a la justicia británica, que no va a dar un paso atrás, jamás».

En idéntico sentido se pronuncia Alan Cathey, analista de temas internacionales. El cree también que la única salida al caso Assange es la decisión de entregarse a la justicia británica. Y califica la petición de credencial diplomática como un grave error diplomático, «que podría constituirse en un peligroso antecedente para que delincuentes puedan ser liberados valiéndose de una artimaña que no tiene asidero en el Derecho Internacional».

Respecto de que la Embajada del Ecuador en Londres es territorio ecuatoriano, el excanciller Ayala Lasso comenta que solo el análisis académico puede interpretar en ese sentido. «Es una ficción jurídica que no aplicable a estos casos», sostiene. Se refiere a la extraterritorialidad para facilitar el cumplimiento normal de las actividades de una misión diplomática, y no para darle nacionalidad a una persona que se encuentra allí por motivos políticos (asilo), pero que también está requerida por la justicia. (ABC/LA NACIÓN)