Miércoles, 19 de Septiembre del 2018. Guayaquil, Ecuador
Emprendedores
el-local-de-maribel-y-mauricio-esta-ubicado-sobre-la-calle-bartolome-de-las-casas-429-casi-indio-francisco-_811_573_1538364

12 enero, 2018

Jóvenes aconsejan fortalecer las ideas y romper todo tipo de barreras

Los jóvenes del país recibieron a la primavera. Muchos pasaron su día trabajando, otros ideando y otros viendo la manera de crecer en proyectos. En esta nota, algunos de los jóvenes microempresarios relatan todo lo que comprende administrar un emprendimiento y qué obstáculos superaron para alcanzar sus metas.

Apuestan a la hidroponía

SAN PEDRO DE YCUAMANDYYÚ (Omar Acosta, corresponsal). El ingeniero Édgar Torres (34) y su esposa Gloria Núñez (33), junto a sus hijos, innovan en la producción hortícola introduciendo el sistema hidropónico, fortaleciendo su cosecha y llegando de una manera excelente a los consumidores. Para ejecutar la idea invirtieron G. 60 millones, para adecuar la estructura de sistema de media sombra, conducción de agua y demás equipos para la producción hidropónica.

Entre 25 a 30 días les lleva cosechar lechuga, acelga, cilantro y cebollita. Afirmaron que sus productos tienen una muy buena aceptación en el mercado. Actualmente los comercializan desde la casa y su producción llama la atención de muchos clientes. Indicaron que la información la obtuvieron en internet, desde el cual aprendieron las técnicas para manejar el sistema de cultivo, teniendo en cuenta que la producción hidropónica todavía no es muy frecuente en el país.

Señalaron que es muy alentador el panorama y que existe muy buena recepción de parte de los clientes, pues representa una producción sana. Agregaron que este método ayuda a optimizar el uso del agua y otros recursos.

La innovadora producción la desarrollan en una propiedad de 800 m2 del barrio San Miguel, ubicado en el centro de la ciudad de San Pedro de Ycuamandyyú.

De esta manera la joven pareja demuestra que con trabajo todo es posible.

Instan a aprovechar oportunidades

Maribel Alfonso y Mauricio Mascareño abrieron una microempresa llamada “Apepú”, dedicada a la comercialización de productos para la decoración de interiores y exteriores.

Según manifestaron, tras analizar el potencial nicho de mercado y con poca inversión decidieron habilitar un salón que hoy ofrece artículos artesanales de hilo y poyvi, tales como alfombras, cortinas, juegos de individuales, camineros, hamacas, almohadones, así como también bolsos, bandoleras, entre otros.

Indicaron que la apuesta a este emprendimiento demandó mucho trabajo, además de que debieron dejar de lado muchas actividades. “Tuvimos que aprender a hacer cosas que jamás hubiésemos pensado, como coser, diseñar, combinar colores, entender a los clientes, a trabajar con los artesanos y su tiempo, a organizarnos”, expresaron.

Anunciaron que tienen prevista su expansión y que desean comercializar otras líneas de productos como el cuero, encaje ju, barro, madera y otras hechas por los artesanos de nuestro país.

“El éxito se hace día a día, con las pequeñas acciones, con la disciplina, saliendo de la zona de confort. No tengan miedo al fracaso”, resaltaron, e instaron a aprovechar las oportunidades, a planificar y a ser persistentes. Agregaron que entre los productos más vendidos figuran los juegos de individuales y caminero de poyvi rústico.

Unidos por el mismo objetivo

CORONEL OVIEDO (Víctor Daniel Barrera, corresponsal). Cinco hermanos no mayores de 30 años llevan adelante un exitoso negocio en el rubro de pizzería y confitería en esta ciudad. Se trata de Marcelo (19), Reggina (21), José (22), Ana (24) y Jorge (27), de apellido Meaurio Escobar, quienes se ayudan mutuamente, distribuyendo entre ellos funciones específicas para administrar la exitosa empresa familiar.

El negocio se denomina “Dulce Anita”, y se encuentra ubicado sobre la Avenida Tuyutí, frente a la sede del Poder Judicial de esta ciudad. Según expresaron, comercializan en forma diaria unas 100 pizzas, minutas, dulces, tortas, jugos, entre otros manjares.

Al respecto Ana, una de las emprendedoras, comentó que todo arrancó en el 2011 cuando se encontraba elaborando tortas sobre pedidos con una de sus tías. Posteriormente, todos los pedidos quedaron a su cargo y fue así que empezó a tener muy buena aceptación de sus productos, por lo que invitó a sus hermanos a involucrarse en este proyecto a fin de cumplir con la alta demanda. En el 2014, los hermanos decidieron habilitar un salón de ventas en las inmediaciones del centro comercial número 1, donde en menos de un mes registraron una masiva clientela, por lo que optaron en buscar un local más amplio y acorde a las exigencias.

De esta manera, unidos, los hermanos Meaurio Escobar instalaron su punto de atención sobre la avenida Tuyutí de esta ciudad, donde cada vez atraen más visitantes. El negocio sigue creciendo con la oferta de nuevos productos, afirmaron.

En el caso de Jorge y Ana, estos se recibieron de ingenieros agrónomos, por lo que ellos mismos cultivan los productos frutihortícolas para luego utilizarlos en sus negocios.

Por otra parte, Marcelo, Reggina y José son universitarios que entre el estudio y el trabajo se organizan para cumplir con todas sus obligaciones.

Por último, Ana manifestó su deseo para los jóvenes y aconseja a todos a ser más emprendedores, a no dejarse dominar por el miedo al fracaso, apostar a lo que aman hacer y a cumplir sus respectivos sueños.

Refirió asimismo que en nuestro país existen jóvenes con grandes potencialidades y que se les debe instruir para que sean independientes y exitosos con el fin de contribuir con la sociedad.

Negocio de fried chicken es todo un éxito

LUQUE (Gladys Villalba Jara, corresponsal). Lo que parecía imposible en un principio, se convirtió en una de las mayores atracciones en el rubro gastronómico en la ciudad “auriazul”.

Los “Fried chicken” del joven César Arce, de 31 años de edad, son ciento por ciento paraguayos. “Todo comenzó hace cuatro años juntando ideas. Mi hermano es chef, estudió en el extranjero y cuando volvió decidimos incursionar en la preparación de pizzas, además de lomitos y hamburguesas; pero las ventas no subían, fue entonces que probamos con los pollos fritos”, relató el emprendedor.

Para comenzar con el negocio de fried chicken, César emprendió un viaje al Brasil para comprar una freidora industrial, herramienta indispensable para desarrollar “la idea”. Luego de ocho meses de constantes pruebas, finalmente encontraron la receta perfecta, con la que hoy cientos de clientes se deleitan cada noche en Fox Fried Chicken.

“Primero ofrecimos solo de boca en boca, luego ya quisimos hacer el lanzamiento oficial y ese día se vino una tormenta, pero igual abrimos el local. Apenas vendimos 4 pollos fritos entre los amigos. Luego vino un cliente nuevo y probó y hasta ahora sigue viniendo”, indicó. Los clientes de Fox Fried Chicken disfrutan de lunes a viernes de pollos fritos acompañados de pan y salsa de ajo caseros, elaborados por el joven emprendedor, además de mandioca. “Yo soy profesor de artes marciales y también trabajaba en un gimnasio. Al principio solo era ayudante de papá y mamá, pero luego el negocio creció y necesitaban más ayuda, entonces me encargué de la administración del local y comenzamos con los pollos fritos. Ahora hago cursos de cocina”, refirió César Arce.

ABC