Lunes, 18 de Junio del 2018. Guayaquil, Ecuador
Economía
En los huertos familiares financiados por la empresa se cultivan pimientos, tomates, pepinos, que se destinan al consumo y a la venta. Foto: William Orellana / El Telégrafo

En los huertos familiares financiados por la empresa se cultivan pimientos, tomates, pepinos, que se destinan al consumo y a la venta. Foto: William Orellana / El Telégrafo

14 junio, 2018

Empresa minera firmó 10 convenios sociales

Ecuacorriente S.A. invertirá $ 190.000 en programas de responsabilidad comunitaria en la zona de influencia del proyecto en Zamora Chinchipe. Ecuacorriente S.A., concesionaria del proyecto minero Mirador, firmó 10 convenios en beneficio de las poblaciones de la zona de influencia minera de Zamora Chinchipe.

El monto total comprometido por la firma desde el 5 de junio asciende a $ 190.395,60 y cubre alrededor de 30.000 beneficiarios. Entre los convenios suscritos se destaca el financiamiento para la compra de un vehículo recolector de basura para El Pangui, en donde se construye el proyecto.

Además, las madres embarazadas de la localidad recibirán kits materno-infantiles, entre otros beneficios. Estas acciones son parte del programa de responsabilidad social de la firma que inició operaciones en 2015.

Una de las principales, desde su llegada, es la edificación del puente sobre el río Zamora, la Chuchumbletza – Tundayme – Mirador, que costó $ 20 millones. Antes los habitantes del sector debían cruzar por un puente peatonal y una vieja gabarra. Además se realizó el pavimento de vías principales en Tundayme y Chuchumbletza. En ambas obras se invirtieron $ 17,5 millones, según datos de la compañía.

Estas obras son independientes al pago del impuesto del 1,5 x 1000 de activos fijos que Ecuacorriente realiza anualmente al gobierno autónomo del cantón El Pangui. Las políticas han ido de la mano de un acercamiento a las comunidades shuar. Una de ellas es San Carlos de Numpaim, que se mostró reacia a la presencia de la empresa extranjera.

En una visita realizada por EL TELÉGRAFO, Carla Angoasha, dirigente shuar de esta comunidad, contó que anteriores dirigentes temían relacionarse con la minera. “Varias organizaciones nos infundieron muchos miedos, pero ahora existe una buena relación”. Uno de sus primeros pedidos y que fue concedido por la empresa, fue un bote a motor.

“Antes los niños debían caminar 30 minutos por las orillas del río Zamora para llegar a las escuelas en Chuchumbletza, ahora llegan en cinco minutos”, acotó. En la comunidad habitan 32 adultos y 25 niños. A través de asociaciones público- privadas se realizan proyectos productivos como la creación de huertos familiares.

Birone Zari, técnico del Ministerio de Agricultura, señaló que esta cartera de Estado da asistencia técnica para el manejo de los cultivos y podas. También se han creado nueve marquesinas que sirven para el secado del cacao previo a su comercialización. Ahora la comunidad se alista para crear un proyecto turístico.

Este busca afianzar su cultura y ofrecerá gastronomía, paseos por el bosque y limpias de su chamán. Estas y otras oportunidades son atractivas para los pobladores, incluso algunos han regresado desde el exterior. Por ejemplo, Marina Vera volvió con su esposo al conocer de Mirador, emprendieron un negocio (una ferretería) y ahora son proveedores de Ecuacorriente.

“Vemos en la minería una oportunidad para desarrollarnos, siempre y cuando sea respetuosa con el medio ambiente”, señaló. El proyecto minero ha traído a la zona tecnología de punta y transferencia de conocimiento desde China.

La empresa financia 24 becas para la profesionalización de jóvenes de escasos recursos económicos. Además se firmó un convenio con la Federación Shuar de Zamora Chinchipe para que sus jóvenes concluyan sus estudios en la Universidad Estatal Amazónica con sede en El Pangui. Adicionalmente, en las zonas intervenidas se ha aplicado un proceso de rehabilitación ambiental con técnicas de hidrosiembra que renuevan la vegetación, explicó Shen Qihong, vicepresidente de Ecuacorriente. (I)

EL TELÉGRAFO