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Emprendedores
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24 agosto, 2018

El negocio de cuidar

En España hay 1,2 millones de personas dependientes y, de ellas, el 26% se encuentra a la espera de recibir las prestaciones a las que tienen derecho, y que, en el mejor de los casos, solo cubren unas horas de atención al día. La crisis y la falta de recursos económicos de la Administración fuerzan a que las familias hagan números para cubrir los gastos.

Una situación que vivieron de cerca los hermanos Alejandro y Roberto Valdés, dos de los fundadores de Cuideo, junto con Adrià Buzón, cuando se vieron obligados a buscar un cuidador para su padre. "No encontraban a nadie que estuviera a la altura. Contactaron con empresas, pero ninguna era profesional del sector", explica Buzón. De una necesidad surgió la oportunidad de emprender. Hoy la empresa prevé una facturación de un millón de euros para este año y de tres millones para 2019.

"Sabíamos que era un sector delicado y por tanto que era importante especializarse". En febrero de 2016 pusieron en marcha la empresa con 90.000 euros propios. Una cifra que les permitió durante ese año abrir mercado, sobre todo en Cataluña.

En julio de 2017 accedieron a una primera ronda de financiación de capital privado, cifrada en 500.000 euros. "Con esta inyección de capital, llegamos con nuestros servicios a toda España, abriendo oficinas físicas en Barcelona, Madrid y Bilbao. También invertimos en capital humano, pasando de ocho a 20 empleados".

Adquisición andaluza

Gracias a esta primera ronda comenzaron su actividad en Andalucía de la mano de la sociedad Geryasistencia, especializada en ayuda a domicilio y en activo desde 2015. "Adquirimos esta empresa porque pensamos que era una buena manera de crecer más rápido y dar un mejor servicio cuando el mercado te lo enseña alguien que lo conoce. Es una fórmula que, de momento, solo hemos puesto en práctica en Andalucía y, aunque no es nuestra forma habitual de actuar, estamos abiertos a nuevas adquisiciones en cualquier otra región o comunidad si las propuestas son interesantes y con posibilidades".

Justo un año después, Cuideo ha cerrado una nueva ronda de 700.000 euros, complementada con capital público de la línea de Enisa (Empresa Nacional de Innovación). "Con este dinero queremos mejorar la calidad del proceso en el que se ven implicadas las 1.500 familias a las que actualmente damos servicio. También vamos a invertir en un sistema de automatización de selección de personal que nos permita conseguir el mejor candidato para cada familia". Actualmente Cuideo recibe entre 4.000 y 5.000 nuevos candidatos cada mes a través de su web, de los que solo un 19% superan las pruebas. "Esta mejora nos permitirá filtrar mejor y adecuar el algoritmo de búsqueda para validar al cuidador", afirma Buzón.

Estos dos años de trabajo y sendas rondas de financiación han tenido como resultado una facturación cercana al millón de euros para este año y una previsión de tres millones para 2019. Para montar la empresa se inspiraron en algunas empresas consolidadas, como la norteamericana Joinhonor.com, pero, como destaca Buzón, "nos gusta informarnos pero desarrollamos nuestras propias ideas".

Su modelo se basa en poner en contacto a la familia con el cuidador. La empresa analiza el caso y designa a la persona que, entre todos sus candidatos, se ajusta más al perfil. "Tener o no titulación como auxiliar de clínica o de geriatría no siempre es imprescindible. Depende del trabajo que tenga que desarrollar. Si solo tiene que acompañar a alguien no sería una condición básica, pero sí si hay que atender a una persona dependiente". La empresa ofrece distintas modalidades de contrato: interna, jornada completa o parcial, noches... "Pero el más demandado es el de interna las 24 horas, que supone un 50% de las peticiones".

Los cuidadores se rigen por el convenio de empleados del hogar, que establece una relación laboral entre ambas partes, siendo el usuario el responsable de pagar la Seguridad Social, el sueldo y la comisión de Cuideo, que va desde 60 a 80 euros, dependiendo del servicio. Una cantidad por la que la empresa se hace responsable de gestionar incidencias, buscar sustitutos o mediar entre las partes en caso de conflicto. "Nosotros nos ocupamos de todo, desde la selección hasta el papeleo. Porque regular el sector es nuestro objetivo".

El mercado negro de trabajadores sin contrato ni papeles es su competidor más directo. Esta fue una de las razones que les llevó hace cuatro meses a crear un nuevo servicio llamado Paraguas. "Está dirigido a quienes ya tienen un cuidador o cuidadora y necesitan asesoramiento para la contratación, hacer la nómina cada mes y cubrir las bajas o las vacaciones con un sustituto. El coste del servicio son 60 euros al mes".

En los próximos dos años se han planteado sus retos más grandes, como lograr la internacionalización, con el aterrizaje en distintos mercados europeos. Un proyecto todavía en ciernes. Pero sus objetivos más próximos se centran en crecer y ser líderes en el sector. "Nos gusta hablar con nuestros competidores porque es una manera de mejorar y de nutrirnos de ideas diferentes. Mejorar la calidad es nuestra meta para el usuario y para el cuidador".

Una empresa que, a la vista de sus cifras y proyectos, ha tenido diversos pretendientes. "Han llamado a nuestra puerta, pero no estamos en fase de vender. Nada más lejos de la realidad. Creemos que es un mercado que crecerá y mucho en los próximos cinco años".

EL PAÍS