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Emprendedores
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31 julio, 2018

Conozca a Chuck McCarthy, el paseador de personas

Los caminantes profesionales que ofrece el servicio The People Walker (TPW) no suponen una amenaza para las personas ni invitan a huir como los de la serie ‘The Walking Dead’. Todo lo contrario: paso a paso ayudan a combatir, durante un rato, el aislamiento, la soledad y la vida ajetreada propios de una gran urbe como Los Ángeles, California (Estados Unidos). Chuck McCarthy, su fundador, es un joven actor de poco más de treinta años que en poco tiempo ha alcanzado fama, más que por su carrera actoral, por su carácter emprendedor que le ha permitido desarrollar este servicio de caminatas pagas que está demostrando ser todo un éxito.

En el 2016, cuando llevaba varios meses sin trabajar, el “primer paseador de personas de Los Ángeles”, como ya se le conoce, pensó en hacerse paseador de perros, un trabajo que está muy extendido en las principales ciudades estadounidenses —también en Colombia—. Se planteó incluso ser entrenador personal de gimnasia, otro trabajo muy demando. “Quizá me convierta en un paseador de gente”, le dijo en broma a su novia en ese momento. Pero lo que empezó como un chiste fue cobrando forma en su cabeza al constatar la necesidad de vida social que experimentan muchos de sus conciudadanos. Terminó por poner la idea en práctica sin esperar la gran acogida que años más tarde acumularía. En sus comienzos, Chuck recuerda que captaba a sus clientes mediante folletos pegados en las farolas de las calles en los que incluyó las siguientes preguntas: “¿Necesitas motivación para caminar? ¿No te gusta caminar solo? ¿No quieres que la gente te vea caminando solo y asumir que no tienes amigos?”. McCarthy comenzó a recibir cientos de correos electrónicos de solitarios, curiosos y aventureros en busca de la compañía ambulatoria de un extraño. Fue entonces cuando se animó a crear TPW. Este hombre, de tupida barba y sonrisa contagiosa, comenzó solo a pasear gente por las calles y parques cercanos a su casa por una tarifa de 7 dólares la milla (1,6 kilómetros), algo más de 20.000 pesos. Así, se convirtió en “pionero de una alternativa al paseo de perros que, en lugar de correa, requiere la capacidad de caminar, hablar y, sobre todo, escuchar”, señala el diario británico ‘The Guardian’. La demanda de su servicio, que se ha visto impulsada por el surgimiento de una nueva generación de trabajadores independientes que no tienen rutina, ni van a oficina y cuyos horarios semanales no coinciden con los de sus seres queridos, ha sido tan grande que ahora cuenta con un equipo de cuarenta caminantes. Esta red de trabajadores de TPW son cuidadosamente seleccionados por medio de un test de personalidad, una verificación de antecedentes y varias entrevistas personales. Las caminatas se ofrecen, no solo en Hollywood, donde McCarthy todavía se encarga de pasear a ciudadanos, sino además en zonas como Beverly Hills, Westwood, Brentwood, Culver City, Santa Mónica, Silverlake o Venice.

ET