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Tecnología
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11 septiembre, 2018

Así se filtró el sucesor del iPhone X

A falta de dos días para conocer todos los detalles del modelo con el que Apple sustituirá a su actual teléfono estrella, el iPhone X, su aspecto y su nombre ya han dado la vuelta al mundo. El responsable es un joven programador, que encontró y publicó las imágenes tanto del nuevo teléfono como del nuevo relojque el gigante tecnológico presentará este miércoles 12 de septiembre.

En 2017 el mismo desarrollador de apps, Guilherme Rambo, ya fue quien confirmó el detalle clave del diseño del iPhone X —su “barbilla” en la pantalla, que alberga los sensores y cámaras para el reconocimiento facial— y este año ha desvelado una filtración aún mayor, sin precedentes en la historia de Apple, utilizando una estrategia totalmente diferente. Este brasileño de 26 años ha logrado obtener antes de su estreno imágenes promocionales de la propia empresa, como las que utiliza en su página web y en sus famosas keynotes para dar a conocer los nuevos modelos.

Rambo asegura que el nuevo modelo se llamará iPhone XS (leído “diez ese”) y las imágenes que ha publicado en 9to5Mac confirman los rumores previos de que vendrá en dos tamaños —uno como el actual iPhone X (de 5,8 pulgadas) y otro aún más grande (de 6,5 pulgadas)— y también revelan que habrá un nuevo color (dorado) para el terminal. Por primera vez desde que el blog Gizmodo reveló el iPhone 4 en 2010, casi dos meses antes de su estreno, Apple no podrá mantener en secreto el aspecto final de su nuevo teléfono hasta la presentación oficial.

Un 'destripador' de código

En aquella ocasión fue un prototipo que un ingeniero de Apple estaba probando y se dejó en un bar; ahora el descuido ha terminado con la filtración de imágenes oficiales. Aunque el desarrollador de apps brasileño no ha querido comentar directamente los detalles de cómo las consiguió, sí desmintió en su cuenta de Twitter que haya sido aprovechando el hackeo de los servidores de Apple que realizó recientemente un adolescente australiano. Si descartamos que Rambo haya entrado de manera no autorizada en los servidores de Apple, aprovechando una brecha de seguridad, la otra opción tiene que ver con su actividad habitual que le ha dado fama dentro de la comunidad de desarrolladores de software para iPhone.

Guilherme Rambo no ha programado ninguna app líder en ventas ni descargas. Tampoco ha desarrollado soluciones innovadoras de software. Él destripa el código de cada nueva versión beta del sistema operativo iOS que Apple envía a los desarrolladores para que vayan adaptando sus apps a las nuevas funciones del sistema operativo. Busca entre las líneas de código referencias ocultas a nuevos modelos, pequeñas pistas; y así encontró el año pasado un icono que revelaba el nuevo diseño frontal del iPhone X.

Rambo se ha hecho un nombre entre los programadores de apps gracias a su habilidad para escudriñar el código los sistemas operativos de Apple en busca de pequeños detalles que para el resto pasan desapercibidos. Y también destaca por ser de los primeros en localizar y analizar cada nueva actualización de iOS que Apple publica. Para ello ha creado un sistema de alertas que le notifica cada vez que los servidores de la empresa californiana tienen una versión nueva lista para descargar, según explicó recientemente al diario Estadão.

Con esa otra habilidad para explorar los servidores públicos de Apple, Rambo ha localizado cosas como las pruebas previas que la empresa realiza para preparar la retransmisión de sus presentaciones de nuevos productos. Y tal y como explica el analista John Gruber, de Daring Fireballesa extraordinaria pericia le habría servido al programador para encontrar las imágenes en algún rincón de un servidor web, gracias a que sus direcciones URL quedaron expuestas antes de lo que deberían. Por ejemplo, la actual foto de portada del iPhone en la web de Apple se corresponde con la URL https://www.apple.com/v/iphone/home/x/images/home/iphone_x_large.jpg, en la que todas las letras son minúsculas.

Filtraciones constantes

Si Guilherme Rambo asegura que el nuevo modelo será el iPhone XS, pero luego en su cuenta de Twitter aclara que no está seguro si será XS, Xs o X s, lo que concuerda con que el nombre lo ha inferido de una URL como la anterior. El año pasado el nombre iPhone X tampoco fue una incógnita hasta el momento de la presentación, a pesar de que Apple intenta por todos los medios mantener en secreto cada detalle de sus nuevos productos.

En 2017 el nombre se conoció antes de tiempo porque un empleado filtró a varios medios especializados la versión final del sistema iOS 11 y entonces para Rambo y otros desarrolladores fue pan comido encontrar entre su código ese “iPhone X”. Aquello desencadenó una investigación interna y una advertencia de Apple a todos sus empleados sobre las filtraciones. El pasado año la empresa dijo que descubrió a 29 filtradores entre sus filas, y doce de ellos fueron arrestados y acusados de robo. Este año todo apunta a que nadie ha cometido un delito, sino que solo ha sido un despiste de un empleado que guardó durante unas horas unas imágenes en la carpeta equivocada, donde no deberían estar hasta que este miércoles Tim Cook ponga punto final a su keynote.

EL PAÍS