Viernes, 21 de Septiembre del 2018. Guayaquil, Ecuador
Emprendedores
5b9283f8440c6

10 septiembre, 2018

Artesanías que tienen sello pluricultural

En dos vitrinas de vidrio, los turistas pueden observar los productos que realiza Lisseth Delgado, en el Rincón Artesanal. Este negocio está ubicado en las oficinas de la agencia de viajes Equinoccial Touring, en Santo Domingo de los Tsáchilas.

Cada artesanía que se exhibe cuenta la historia de su nacionalidad o pueblo indígena. Por ejemplo, hay un afro esmeraldeño elaborado con resina, tocando un tambor y sonriendo.

Para la artesana, ese muñeco, que se puede colgar en la refrigeradora, representa el orgullo con que los afrodescendientes muestran al mundo su cultura.

El Rincón Artesanal inició formalmente hace un año, pero la idea se formó hace más de cuatro, cuando Lisseth estaba en el colegio. Elaboraba artesanías para regalarles a su familia y amigos.

Luego tuvo la oportunidad de viajar a Jamaica, donde observó que cada artesanía que se vende en los lugares turísticos muestra algo característico de la zona y que, a través de estos productos, se puede dar a conocer la cultura y tradiciones de un país.

Cuando volvió a Ecuador quiso replicar esa idea. Así que empezó a elaborar la indumentaria de las mujeres tsáchilas para vestir a sus muñecas. La idea le gustó a los turistas y pudo comercializar la primera Barbie tsáchila.

Eso la motivó a investigar la cultura de esa etnia y luego viajó a otras provincias para conocer a fondo a otras nacionalidades. “Puedo hacer una muñeca afrodescendiente si el cliente lo pide. Podemos personalizar cualquier tipo de artesanías”, explica.

Con materiales de la zona de Santo Domingo, Esmeraldas y Manabí, como la tagua, semillas tsáchilas, palma real, coco y bambú, empezó a elaborar otras artesanías y cuando ya tuvo más de 20 modelos inició con la exposición en un pequeño rincón de la agencia Equinoccial Touring.

Las artesanías llamaron la atención de los clientes que visitaban el lugar. Poco a poco se convirtió en una exposición permanente.

Para tener diversidad de artesanías pluriculturales se puso en contacto con otros productores del país y, ahora, también exponen sus creaciones en este lugar.

Al mes se venden entre 10 y 20 artesanías a los turistas que compran paquetes para viajar al exterior. Lo hacen para llevar recuerdos de Ecuador a sus familiares o amigos en otros países. Por eso, Delgado señala que cada artesanía lleva un proceso de revisión para que las figuras no distorsionen la identidad cultural de las nacionalidades.

Incluso, en la página web hay una reseña histórica de las regiones del país y las nacionalidades que hay en cada sector. La idea es que a través de las redes se difunda el valor cultural de Ecuador.

Entre las artesanías más vendidos están los tsáchilas y los indígenas de la Sierra como las cholas cuencanas y los esmeraldeños.

La demanda de ese tipo de productos hizo que crecieran en número en las vitrinas del Rincón Artesanal.

En cada percha se observan a tsáchilas representados en camisetas, gorras, figuras de bambú, títeres, porta esferos, calcomanías, entre otros productos.

Lisseth también comercializa sus productos vía redes sociales y a través de la página web. Al mes se pueden hacer hasta tres pedidos. Cada uno de entre 25 y 45 figuras artesanales. Pueden ser figuras elaboradas como muñecas tsáchilas, tortugas de las islas Galápagos, chivas o solo llaveros y porta esferos.

De hecho, la agencia Equinoccial Touring es uno de sus clientes permanentes. Édison Enríquez, gerente de este negocio turístico, señala que realizan pedidos de llaveros en tagua, personalizados con el logo de la empresa. Estos se entregan en los paseos en chiva, cada mes.

Además, si los clientes contratan paquetes turísticos familiares o empresariales se realizan artesanías con el logo de la empresa o con el apellido de la familia. “Es un valor agregado para nuestros consumidores. A nosotros nos ayuda fidelizarlos”.

RL