Domingo, 23 de Septiembre del 2018. Guayaquil, Ecuador
Tecnología
1531231378_835609_1531232439_noticia_normal

12 julio, 2018

Aplicaciones para controlar la exposición a los rayos UVA

Los expertos no se cansan en advertirnos que la exposición a los rayos solares es cada vez más peligrosa, sobre todo desde que está seriamente dañada la capa de ozono de nuestro planeta. Pero no todo en torno a lo que emite el astro rey es malo, ya que nuestro Sol también nos aporta grandes beneficios, ayuda a la producción de vitamina D, que es fundamental para la salud ósea, y a liberar endorfinas, lo que genera cierto bienestar mental. El problema es que tomado en exceso aumenta el riesgo de desarrollar un cáncer de piel, una enfermedad que, según la Academia Española de Dermatología y Venereología afecta a 4.000 personas cada año en España, en el caso del melanoma, el cáncer con peor pronóstico, y más de 74.000 desarrollan un cáncer cutáneo no melanoma. Sin embargo, la propia academia denuncia, según los datos de sus últimos estudios, que casi un 80% de la población entre los 20 y los 50 años nunca ha ido al dermatólogo, que un 24% de la población piensa que estar bronceado es bueno para la salud y que un 17% cree que usar cabinas de rayos UVA no incrementa el riesgo de cáncer.

Los datos son claros, los rayos ultravioleta (UV) del sol en exceso son perjudiciales y conviene vigilar el tiempo y el modo de exposición que mantenemos ante ellos. Y puede para ello nos ayuden, en mayor o menor medida, un buen puñado de aplicaciones móviles.

UV-Derma

Un grupo de profesores de la Universidad de Málaga están detrás del desarrollo de esta aplicación que cuenta también con la Fundación Piel Sana, perteneciente a la Academia Española de Dermatología y Venerología. Gracias a ella podemos conocer el tiempo que tarda nuestra piel en quemarse si se toma el sol sin protección. Para ello toma el índice UV de cada momento y lugar, según geoposicionamiento, y lo combina con el fototipo de piel del usuario. Además fomenta los hábitos dermosaludables con una serie de consejos que pretenden crear en nosotros ciertos hábitos que nos protejan mejor los efectos nocivos del exceso de exposición solar.

SOLIFARMA

En este caso se trata de una aplicación que nos informa sobre cuál es el factor de protección solar que debemos usar para proteger nuestra piel. Viene avalada por el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) y va dirigida a ayudar al usuario a su correcta fotoprotección, evitando los riesgos de una exposición solar prolongada o inadecuada. La aplicación ofrece información y recomendaciones para una adecuada protección solar en función de la ubicación y el fototipo señalados. Sus creadores afirman que su contenido de referencia está contrastado, es fiable, y está permanentemente actualizado. Además, pretende ser de ayuda a los farmacéuticos para que ofrezcan los productos más adecuados a cada cliente, ya que la ‘app’ incluye también acceso a Bot PLUS web, la base de datos del medicamento del consejo general con información sobre los medicamentos que pueden producir fotosensibilidad.

eDerma

Avalada por la Academia Española de Dermatología y Venereología, esta ‘app’ puede utilizarse para el seguimiento de lesiones de la piel mediante un sistema de autocontrol fotográfico estandarizado. Esto ayuda a recopilar información de gran utilidad para que el profesional médico pueda conocer la evolución y ayudar a un diagnóstico precoz de dichas lesiones. Permite además suscribirse a un sistema de notificación diario del índice de radiaciones ultravioleta.

La misma academia, a través de la Fundación Piel Sana, avala también la aplicación Dermassistance, un software para móvil destinado en este caso a profesionales sanitarios o cooperantes de distintas regiones del mundo, que sirve para la gestión del diagnóstico dermatológico online, en tiempo real y en cualquier lugar del mundo gracias a la colaboración los dermatólogos de la Academia Española de Dermatología y Venereología. A través de ella se podrán enviar informes y fotografías de casos clínicos de pacientes y solicitar un diagnóstico online. Sin duda es un avance en el ámbito de la dermatología solidaria.

Conviene observar que hay que tener en cuenta que las aplicaciones aquí referidas (exceptuando Dermassistance, donde hay intervención profesional) no evalúan con total exactitud las condiciones y características de la piel, por lo que es conveniente utilizarlas como herramientas puramente informativas y preventivas. De hecho es necesario acudir a un dermatólogo para que nos inspeccione la piel adecuadamente y nos indique cual es el nivel de protección más adecuado en nuestro caso.

EL PAÍS